El presidente de la Confederación Española de Profesionales Autónomos (CEPA), Daniel Vosseler, lanzó en Mallorca un duro mensaje sobre la situación que atraviesan empresarios y autónomos en España. “Ser empresario ya no es solo una profesión; se ha convertido en un deporte de riesgo legislativo”, afirmó durante una conferencia celebrada ante representantes del tejido productivo balear.
Vosseler centró gran parte de su intervención en denunciar la creciente presión burocrática y regulatoria que, a su juicio, sufren especialmente las pequeñas y medianas empresas. El abogado y dirigente empresarial defendió la necesidad de que el sector privado adopte una actitud más activa frente a lo que calificó como un “intervencionismo asfixiante”.
“Cada año se publican más de un millón de páginas en los boletines oficiales. Es materialmente imposible para una pyme estar al día de todo”, aseguró. Según explicó, esta situación provoca que muchas empresas destinen tiempo y recursos a trámites administrativos en lugar de invertir en innovación o crecimiento.
El presidente de CEPA también puso el foco en el impacto de las bajas laborales sobre los pequeños negocios, especialmente en territorios como Baleares, donde muchas plantillas son reducidas y altamente dependientes de la actividad diaria. “Una baja laboral en una pyme no es un número; es un hueco difícil de cubrir”, señaló.
Durante su discurso, Vosseler alertó además del riesgo de pérdida de competitividad frente a otros países europeos. “El problema de España no es la falta de talento empresarial, sino el exceso de carga administrativa y fiscal que soportan quienes generan empleo”, afirmó.
El dirigente empresarial aprovechó el acto para hacer un llamamiento al denominado “activismo empresarial”, una idea con la que busca implicar más al tejido económico en la defensa de reformas regulatorias y laborales. Entre las medidas que reclamó figuran una mayor flexibilidad laboral, menos burocracia y una digitalización “real y eficiente” de la Administración.
La conferencia concluyó con el anuncio de movilizaciones convocadas por CEPA y la Plataforma Nacional por la Dignidad de los Autónomos 30N para el próximo 31 de mayo. Bajo el lema “Por una legislación propia, por una voz propia”, las protestas se celebrarán en distintas ciudades españolas para reclamar cambios normativos que, según la organización, permitan aliviar la presión sobre autónomos y pequeñas empresas.
