La inteligencia artificial ya no es solo territorio de grandes tecnológicas o startups. En Baleares, la transformación digital está llegando de lleno a profesiones tradicionales como la abogacía, la medicina, la farmacia o la arquitectura técnica, impulsada por los fondos europeos Next Generation y por la creciente necesidad de adaptación tecnológica en el mercado laboral.
Más de 1.000 profesionales de las islas han comenzado ya formación especializada en competencias digitales e inteligencia artificial a través del programa Upro, una iniciativa estatal financiada con fondos europeos y orientada a modernizar sectores estratégicos del tejido económico español.
El programa, impulsado por Red.es —entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública— junto a Unión Profesional, busca preparar a profesionales colegiados para integrar herramientas digitales e inteligencia artificial en su actividad diaria.
La elevada participación registrada en Baleares refleja hasta qué punto la digitalización empieza a percibirse como una necesidad urgente en profesiones tradicionalmente alejadas del ámbito tecnológico.
Según los datos facilitados por la organización, las profesiones con mayor participación en las islas son abogacía, medicina y farmacia, aunque la iniciativa alcanza ya a 19 ámbitos profesionales distintos vinculados al sector sanitario, jurídico, económico, social o técnico.
Uno de los aspectos más destacados del programa es el creciente peso de la formación femenina: el 56 % de los participantes baleares son mujeres.
En total, los profesionales de Baleares han completado ya más de 52.000 horas de formación, de las cuales unas 2.500 corresponden a sesiones presenciales organizadas a través de colegios profesionales del archipiélago.
Detrás de estas cifras subyace un cambio profundo en el modelo laboral de muchos sectores tradicionales. La irrupción de la inteligencia artificial generativa, la automatización de procesos y las nuevas herramientas digitales está obligando a despachos, consultas y oficinas técnicas a acelerar su adaptación para mantener competitividad y eficiencia.
En muchos casos, la IA ya empieza a utilizarse para automatizar tareas administrativas, análisis de documentación, elaboración de informes, gestión de datos clínicos o mejora de la atención al cliente y al paciente.
La formación impulsada por Upro intenta precisamente cubrir esa transición tecnológica mediante un itinerario de 150 horas adaptado a cada actividad profesional, con contenidos específicos sobre inteligencia artificial, ciberseguridad y competencias digitales avanzadas.
El programa permanecerá activo hasta el próximo 30 de junio y forma parte de una inversión nacional de 200 millones de euros financiada por la Unión Europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La estrategia europea persigue acelerar la capacitación digital de profesionales en activo ante el riesgo de que amplias capas del mercado laboral queden rezagadas frente a la rápida implantación de nuevas tecnologías.
En Baleares, donde gran parte de la economía sigue apoyándose en servicios, turismo y actividades profesionales tradicionales, la adaptación tecnológica se ha convertido en uno de los principales retos de competitividad a medio plazo.
La creciente implicación de colegios profesionales y organizaciones sectoriales refleja además que la digitalización ya no se interpreta únicamente como una cuestión tecnológica, sino como un factor directamente vinculado a productividad, eficiencia y capacidad de adaptación empresarial.
El auge de este tipo de programas también evidencia cómo los fondos europeos Next Generation empiezan a trasladarse a iniciativas concretas con impacto directo sobre el capital humano y la modernización profesional del archipiélago.
