Un 20% de las emprendedoras ha sufrido algún tipo de violencia económica, un problema "silenciado pero crucial", según ha detectado la Cámara de Comercio de Mallorca en el marco de su programa de emprendimiento femenino 'Dona Impuls'
La violencia económica es una forma de abuso en la que se controla, limita o manipula el acceso de una persona a los recursos económicos y puede manifestarse a través del control de ingresos, la imposición de deudas no consentidas o la restricción de los recursos necesarios para iniciar un negocio, ha informado la Cámara en un comunicado, con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
En 2024, el programa 'Dona Impuls', de atención y asesoramiento a las mujeres en la puesta en marcha de su proyecto empresarial, ha brindado apoyo personalizado a 180 mujeres en Mallorca para la elaboración de sus planes de negocio o su alta en el régimen especial como autónomas y, de ellas, 36 ha manifestado algún tipo de control o manipulación financiera por parte de sus familiares o parejas.
La cámara ha señalado la importancia de afrontar este problema que afecta a mujeres que participan en el programa y llegan a él "luchando contra un sistema de control económico que les roba su autonomía”.
Este tipo de violencia es una forma de abuso reconocida en el Convenio de Estambul, ratificado por España en 2014, aunque solo reconoce como violencia económica el impago de pensiones y manutención.
El Pacto de Estado sí establece la obligación de los estados de adoptar medidas para prevenir y combatir todas las formas de violencia contra las mujeres, incluida la violencia económica, unque este concepto sigue estando insuficientemente desarrollado en la legislación española actual.
La Cámara de Comercio señala que, para hacer frente a la violencia económica es fundamental el trabajo de prevención.
El programa 'Dona Impuls' se orienta principalmente a proporcionar soluciones prácticas y efectivas para que cada mujer pueda superar las barreras económicas a las que se enfrenta, alcanzando estabilidad financiera y autonomía profesional. Trabaja en el empoderamiento femenino, dándoles el control sobre su economía y reduciendo las posibilidades de sufrir nuevos abusos financieros.
