domingo. 19.07.2026

Las empresas familiares españolas han registrado un crecimiento del valor añadido bruto del 7% anual entre 2014 y 2023, más del doble que las compañías del mercado continuo. Además, han demostrado una mayor capacidad para generar empleo y retener talento, según el informe “El Futuro de la Empresa Familiar. Sus retos y contribución diferencial”, elaborado por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) en colaboración con McKinsey & Company.

El estudio, basado en el análisis de 116 compañías familiares, concluye que estas firmas crecen a un ritmo superior y mantienen una gestión más eficiente y estable de los recursos. Presentan retornos sobre el capital invertido 0,5 puntos por encima de la media y una volatilidad de ingresos dos puntos inferior a la del resto del mercado.

En materia de empleo, las empresas familiares generan tres puntos porcentuales más de empleo neto cada año respecto a las del mercado continuo. Asimismo, invierten 2,5 veces más horas de formación por empleado, lo que se traduce en un mayor desarrollo y retención de talento, con una rotación voluntaria diez puntos inferior a la media nacional.

Durante la presentación del informe, el presidente del IEF, Ignacio Rivera, destacó que, pese a los buenos resultados, el sector afronta un reto importante: la escasez de profesionales cualificados. En este sentido, abogó por “abrir nuestras fronteras para atraer talento”, pero de manera “ordenada y bien planificada”.

Rivera también se refirió a medidas como la reducción de jornada o el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI), que calificó de “correctas”, siempre que se apliquen “con criterio y sin generalizar entre sectores”. Subrayó, además, la necesidad de reforzar la competitividad empresarial en Europa, reclamando “grandes pactos que impulsen a la Unión como locomotora económica global”.

El informe destaca igualmente el impacto territorial de las empresas familiares, que generan 1,5 veces más facturación en regiones fuera de Madrid y Cataluña que la media nacional. Rivera subrayó que estas compañías “no solo son un pilar del crecimiento económico, sino también motores del desarrollo local y del compromiso con la sostenibilidad”.

Por su parte, Ignacio Marcos, socio senior de McKinsey & Company, resaltó que las empresas familiares son “más resilientes, planifican mejor las crisis y tienen una longevidad superior”. Entre sus principales desafíos para el futuro, apuntó a la presión sobre márgenes y costes, los factores geopolíticos y la transformación tecnológica y digital. También señaló retos propios del sector, como la sucesión generacional —identificada por el 38 % de las empresas como su principal preocupación— y la escasez de talento.

Las empresas familiares españolas crecen más, crean más empleo y retienen mejor el talento