jueves. 25.07.2024

La formalización de una hipoteca es uno de los mayores compromisos financieros que una persona puede asumir en su vida. Es importante tener en cuenta que, además del importe de la hipoteca en sí mismo, hay una serie de gastos adicionales que tanto el banco como el cliente tendrán que asumir durante el proceso. En todo caso y para hacerlo más fácil en internet se pueden encontrar diferentes calculadoras de gastos.

En primer lugar, el banco puede cobrar una serie de comisiones por la formalización de la hipoteca, como la comisión de apertura o la comisión de estudio. Estas comisiones pueden variar en función de la entidad financiera y del importe de la hipoteca, pero es importante que el cliente las tenga en cuenta a la hora de comparar ofertas bancarias.

Por otro lado, el cliente deberá contratar un seguro de hogar que cubra el valor del bien hipotecado. Este seguro, que suele ser obligatorio en la mayoría de los casos, puede suponer un gasto adicional importante para el cliente, aunque también le proporciona una mayor protección frente a posibles imprevistos.

Es importante destacar que desde el pasado mes de junio de 2019, los bancos deben asumir el pago de la mayoría de los gastos de formalización de hipotecas, como la factura notarial, registral o de gestoría. El cliente solo deberá pagar los gastos de tasación (la empresa que se encarga de valorar el inmueble) y la copia de la escritura que recibe.

En cualquier caso, es importante que el cliente solicite información detallada sobre todos estos gastos antes de formalizar la hipoteca, para poder planificar adecuadamente su presupuesto y evitar sorpresas desagradables en el futuro.

Concretamente, el banco tiene que hacerse cargo del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados de la escritura de la hipoteca. Además debe abonar obligatoriamente los gastos notariales, registrales y todos aquellos derivados de la gestión de la escritura de la hipoteca, además de la copia de la escritura. Además de estos gastos, habrá que presentar la nota simple registral que asegure que el inmueble está libre de cargas. Esto suele estar a disposición del vendedor de la vivienda en cuestión, aunque es un trámite cuyo coste no supera los 20 euros.

Para entrar más en detalle. Si hablamos de notaria por escriturar la hipoteca. El coste de este gasto está regulado y habitualmente oscila entre el 0.3% y el 0.5% de la responsabilidad de la hipoteca. Además, a esto habrá que sumar el coste de las copias expedidas para el banco y el cliente. La entidad bancaria paga los aranceles y la copia, cada uno la suya. 

En cuanto a los gastos de registro de la propiedad habrá que pagar al registrador por la inscripción hipotecaria entre el 0.1% y el 0.3% de la responsabilidad de la hipoteca. Este gasto corre siempre a cargo de la entidad bancaria.

El coste derivado de la gestoría suele ascender a unos 400 euros de media. Este gasto se corresponde con el acto de inscribir la escritura de la vivienda en el Registro de la Propiedad, con sus correspondientes impuestos. El gasto lo asume la entidad bancaria. 

El Impuesto sobre actos jurídicos documentados (IAJD) es uno de los más conocidos y a la vez polémicos gastos derivados de las hipotecas. Puede tener un coste de entre el 0,5% y el 1.5% de la responsabilidad hipotecaria en función de la comunidad autónoma en la que nos encontremos y corre a cargo del banco por Ley. 

Por otro lado, con la ley hipotecaria que actualmente está en vigor, el cliente solo tendrá que asumir el coste de la tasación y de la copia de la escritura. La entidad bancaria en cuestión estará obligada a asumir el resto de gastos. De esta manera, al coste de la hipoteca en sí deberemos sumar en primer lugar entre 350 y 600 euros extra por la tasación del inmueble (siempre y cuando no decida asumirlo el banco por hacer su oferta más atractiva). 

También a tener en cuenta el coste de la copia de la escritura que no suele sobrepasar los 50 euros, aunque el importe depende del número de páginas. Los gastos que tendría que asumir el cliente rondarían los 400 euros en total. A esto se podría sumar la posible comprobación del registro. 

Además y como derivada del proceso de compra se debe asumir el Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales, si es una vivienda de segunda mano y que varía también de una comunidad a otra. Si es una vivienda de obra nueva, en vez del ITP se aplica el IVA que es un 10% sobre el precio de la vivienda.

Por lo tanto, si estás pensando en comprar un piso también tienes que tener en cuenta los gastos de la hipoteca que suelen rondar el 10% sobre el precio de la vivienda. 

La nueva ley hipotecaria ha supuesto un respiro a la hora de acceder a una hipoteca y pagar menos gastos. Igualmente, siempre que queramos comprar una vivienda, tendremos que contar con que hay unos gastos de compraventa que sí tendremos que asumir y que son un 10-15% del precio. Las hipotecas 100% cubren el total del precio de la vivienda, pero no los gastos derivados de la compraventa. Además se debe tener en cuenta que este tipo de hipotecas ya son prácticamente inexistentes y la mayoría cubren el 80% del valor de la vivienda.

Gastos de la hipoteca: que paga el banco y que paga el comprador