La Comunidad Autónoma de las Illes Balears ha culminado con éxito su regreso a los mercados financieros con una operación de financiación a largo plazo que ha despertado un fuerte apetito inversor. La licitación ha alcanzado una demanda de 2.500 millones de euros, cinco veces superior a la oferta inicial, consolidando la percepción de solvencia del archipiélago en los mercados.
Finalmente, se han formalizado cuatro préstamos a largo plazo por un total de 490 millones de euros con las entidades Abanca, Banco Sabadell, Bankinter y Banco Santander. La operación se ha cerrado con condiciones financieras calificadas como “excelentes” por el Ejecutivo balear, situadas en niveles comparables a los del riesgo del Tesoro Público.
Este resultado refuerza la estrategia de financiación de la comunidad y consolida su retorno progresivo a los mercados, tras años de dependencia de mecanismos extraordinarios del Estado. Según el Govern, el éxito de la colocación refleja la confianza de las entidades financieras en la estabilidad presupuestaria y la capacidad de gestión de las Illes Balears.
El vicepresidente y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha subrayado que las condiciones obtenidas “son muy competitivas y refuerzan la estructura financiera de la comunidad”, destacando el respaldo del sector financiero al plan económico autonómico.
La operación llega en un contexto especialmente favorable para la comunidad, después de que la agencia Standard & Poor’s elevara recientemente la calificación crediticia de las Illes Balears a “A” con perspectiva estable, el mejor nivel desde 2010.
Este avance crediticio se sustenta en la mejora de los principales indicadores fiscales: la deuda autonómica se ha reducido en 510 millones de euros durante la legislatura, situando la ratio sobre PIB en el 17,7% a cierre de 2025, el nivel más bajo en más de una década. Además, la comunidad encadena tres ejercicios consecutivos con superávit, el último de 53 millones de euros.
La directora general del Tesoro, Política Financiera y Patrimonio, Susana Pérez, ha destacado que el acceso a financiación en estas condiciones “ratifica el respaldo del sector financiero y consolida la autonomía financiera de la comunidad”, ahora integrada en el mecanismo de Facilidad Financiera, reservado a las regiones con mejor comportamiento fiscal.
Con esta operación, las Illes Balears refuerzan su posición como emisor solvente en los mercados y avanzan en su estrategia de reducción de deuda y estabilidad presupuestaria a largo plazo.
