sábado. 13.08.2022

Nit del Vi 2016

Como una cita que anuncia la llegada de los tiempos estivos, la asociación Petit Celler de Mallorca, junto al Consell de Mallorca, ha vuelto a propiciar el encuentro con las nuevas añadas, con las bodegas y los autores y elaboradores de muchos de los vinos que muestran el interesante y elevado nivel que disfruta la enología en la isla. Casi el 50% del vino producido en la isla proviene de este grupo de inquietos bodegueros.


La Nit del Vi, celebrada en el Patio de la Misericordia el pasado viernes, bajo una ligerísima lluvia que otorgaba un sabor más campechano y natural al evento, se desarrolló desde las 18 horas hasta las 22, y reunió a 35 bodegueros y un amplio número de aficionados al vino, nacionales y extranjeros, que tuvieron la posibilidad no solo de probar los vinos de las bodegas, sino de charlar e intercambiar sensaciones con los autores, comprar las botellas que más le gustaran, y por supuesto aprender algo más de este mundo en constante evolución que necesita que quien se acerque a él lo haga con la mente abierta, dejando atrás recelos, prejuicios y deje que su paladar decrete cuál es su preferencia más ajustada.


A las uvas autóctonas más tradicionales tintas como manto negro, callet, fogoneu ó gorgollassa; ó a partir de blancas como prensal o moll, giró ros y malvasía de Banyalbufar, los bodegueros comienzan a incorporar cepas venidas de otros lugares para proporcionar combinaciones, coupages, nunca vistos hasta ahora y que posibilitan un singular avance, y descubrimientos de propuestas que amplíen las ofertas y las sensaciones.


A las Cabernet Sauvignon, Merlot o Syrah, dentro de las tintas se incorporan en el mundo blanco uvas Albariño, Verdejo o Riesling. Las combinaciones crecen y los resultados van consolidando ese trabajo que sólo puede ver su resultado conforme las vendimias pasan, las uvas expresan su ser y las botellas van llenándose para ser bebidas como vinos jóvenes o tienen la posibilidad de madurar, crecer y dar aún más gracias a su desarrollo y al paso del tiempo.


No son mucho cuatro horas para poder probar toda la diversidad de propuesta de las 35 bodegas que participaron este año. Pero sí que son tiempo suficiente para comprobar las múltiples corrientes que van  instalándose entre los elaboradores. Quien tanto estética como gustativamente busca más modelos clásicos, quien sabe que la imagen de modernidad  y diseño cuidado ayuda a acercarse a nuevos públicos, o hasta quien se atreve más con  el camino de los más radicales y rompedores, que tanto en Francia, como en el resto de España, está comenzando a marcar tendencia y la conciencia de vinos naturales agrupa a todo ese público muy preocupado por una alimentación sana, donde la ecología comienza a ser un punto de partida no sólo necesario, sino que ayuda a la hora de elegir y decantarnos por un vino en nuestras compras.


En líneas generales la calidad técnica es muy alta. Hay propuestas muy variopintas y mucho donde disfrutar. Los vinos mallorquines que este sensibilizado grupo de productores elabora expresan conscientemente las ganas de poder situarse entre los grandes vinos que se elaboran no solo en el mediterráneo, sino en el resto del mundo. Dentro de la selección que se mostró ya hay consolidados trabajos que marcan un camino ejemplar. Los vinos de Anima Negra, 7103 petit Celler, Can verdura, Toni Gilabert, Son Prim, Son Puig o Galmés i Ribot, por citar a alguno de esos 35, son una referencias que no debemos dejar pasar en cada una de las propuestas que realizan.

Escriben en su página web la asociación que su interés es: “recuperar, desarrollar y promocionar la cultura viticola en la isla de Mallorca a través de unas prácticas agrícolas sostenibles, para obtener los mejores vinos del mundo utilizando en la medida de lo posible las variedades locales”. Visto lo visto hay que darles la razón, el trabajo así lo dice. Esperamos poder seguir probando todas sus producciones y disfrutar de esa capacidad creativa que realizan al unísono la tierra y el hombre, que llamamos vino y que nos ayuda a mantener un sentimiento de vida mediterránea y placentera. Disfrutable.

 

Nit del Vi 2016
Comentarios