El estudio pone sobre la mesa una realidad innegable: en un mundo saturado de información, las estrategias digitales basadas en autenticidad, inmediatez y personalización son las que marcan la diferencia. Las experiencias genuinas generan más impacto que cualquier anuncio tradicional y, en este contexto, campañas disruptivas y bien ejecutadas pueden convertir un destino en un fenómeno viral de la noche a la mañana.
Un buen ejemplo es la ingeniosa estrategia de Turismo de Oslo, que decidió romper con los tópicos turísticos y promocionarse como una ciudad "aburrida". Con el eslogan "Ven a Oslo cuando te canses de las ciudades emocionantes", la campaña apostó por el humor y la honestidad para atraer a viajeros que buscan tranquilidad y experiencias relajadas. El resultado fue un boom de interacción en redes y cobertura en medios internacionales.
Por su parte, Turismo de Irlanda lanzó la serie digital "Where To Next?", en colaboración con Channel 4 y protagonizada por el cómico Babatunde Aléshé, donde se exploraban destinos menos conocidos a través de las recomendaciones de los propios locales. Una estrategia que no solo mostró la autenticidad del destino, sino que lo posicionó de forma cercana y atractiva para una nueva generación de viajeros digitales.
Pero no solo los destinos están sacando partido de esta revolución. Las grandes cadenas hoteleras han comprendido que la conexión con sus clientes comienza mucho antes de que pongan un pie en sus instalaciones. RIU Hotels ha apostado por convertir a sus propios huéspedes en embajadores digitales, compartiendo contenido generado por los usuarios para ofrecer una visión más cercana de su experiencia.
Por su parte, Meliá Hotels ha optimizado su servicio de atención al cliente en redes, reduciendo los tiempos de respuesta de 24 a 12,4 horas, y ha implementado un asistente virtual que permite a los usuarios realizar reservas sin salir de Instagram o Facebook.
Otro fenómeno en auge que destaca el informe es la creciente importancia de los microinfluencers en el marketing turístico. Según los datos de Disset Consultors, estos perfiles generan hasta un 60% más de interacción que los grandes creadores de contenido, gracias a la relación cercana y de confianza que mantienen con sus comunidades. Esto los convierte en aliados clave para las marcas que buscan engagement auténtico sin necesidad de invertir grandes presupuestos en campañas con celebrities.
El impacto de las redes sociales en el turismo también ha dado lugar a tendencias insólitas. Una de las más curiosas es el "turismo de supermercados", una moda viral impulsada por TikTok, donde viajeros buscan experiencias culturales en tiendas de comestibles locales.
Otro caso llamativo es el de Turismo de Austria, que lanzó una campaña donde animaba a influencers a desconectarse de sus móviles y dejar sus cuentas en manos de los llamados "AUTfluencers", ciudadanos locales que compartían experiencias auténticas del país. El resultado fue un éxito rotundo, con más de 25 millones de visualizaciones en redes y solicitudes de participación de influencers de 15 países.
En definitiva, el informe de Disset Consultors deja claro que en el turismo digital de hoy, lo que realmente importa no es solo vender un destino, sino hacer que el público sueñe con él antes de siquiera comprar el billete. Las redes sociales han cambiado las reglas del juego y, en este escenario, solo aquellos que sepan narrar historias auténticas y conectar con su audiencia lograrán destacarse en un sector cada vez más competitivo
