El municipio de Santanyí afronta la próxima temporada turística con previsiones optimistas y un escenario que invita a pensar en un verano más largo y estable que el del año anterior. Así lo asegura el regidor de Turismo, Rafel Batle, quien destaca una combinación de factores clave: recuperación de mercados emisores, adelanto del calendario turístico y consolidación del destino.
Tras una temporada 2025 que comenzó con cierta lentitud pero acabó cerrándose con resultados positivos, el Ayuntamiento prevé que este año la actividad arranque con mayor intensidad desde el inicio. “El año pasado el inicio fue muy lento, pero al final de octubre se pudo decir que fue una buena temporada. Este año creemos que empezará directamente fuerte”, explica Batle.
Uno de los elementos determinantes será el adelanto de la Semana Santa, que permitirá activar antes la oferta turística y alargar la temporada alta. Este factor, según el regidor, puede marcar la diferencia en términos de ocupación, empleo y facturación en el sector servicios.
El mercado alemán vuelve a escena
Entre los principales indicadores que refuerzan el optimismo destaca la mejora del mercado alemán, históricamente uno de los pilares del turismo en Santanyí. Tras un periodo de menor demanda, las sensaciones recogidas en ferias internacionales apuntan a una recuperación clara. “Nos han transmitido muchas ganas de volver a viajar y de recuperar su papel como mercado de referencia”, señala Batle.
A esta evolución positiva se suman los mercados británico y francés, que continúan mostrando una elevada fidelidad al destino. Se trata de un turismo repetidor, con un conocimiento previo del municipio y con un impacto relevante en la economía local, especialmente en alojamiento, restauración y comercio.
Estabilidad y consolidación del destino
Desde el consistorio se subraya que Santanyí se encuentra en una fase de consolidación turística, en la que el reto ya no es crecer de forma descontrolada, sino mantener la estabilidad y mejorar la calidad de la oferta. En este contexto, el municipio apuesta por atraer un visitante que no solo consuma sol y playa, sino que también participe en actividades culturales, deportivas y patrimoniales, contribuyendo así a una mayor distribución del gasto y a la desestacionalización.
Las previsiones, por tanto, apuntan a una temporada larga, sostenida y equilibrada, con especial incidencia en los meses de primavera y otoño. “Si todo evoluciona como esperamos, será un año muy similar al anterior, pero con un inicio más temprano y mejores sensaciones desde el principio”, concluye el regidor de Turismo.
