La presidenta del Govern de les Illes Balears, Margalida Prohens, ha llevado a la World Travel Market un mensaje claro: el modelo turístico de Baleares está cambiando de raíz. Las islas ya no solo se presentan como un paraíso de playas, sino como un territorio donde la cultura, el arte y el equilibrio entre residentes y visitantes son el nuevo motor de crecimiento.
«Los datos demuestran un cambio de tendencia en el turismo de las Islas Baleares», ha afirmado Prohens, subrayando que la estrategia del Ejecutivo —centrada en combinar turismo, cultura y deporte— empieza a dar resultados tangibles.
Una de las apuestas más destacadas ha sido la presencia de Joan Miró en Londres con la experiencia inmersiva Blauïna, una propuesta que conecta el arte universal del pintor con la esencia mediterránea de las islas. Esta iniciativa refuerza el posicionamiento cultural de Baleares y proyecta una imagen más diversa y sofisticada ante los mercados internacionales.
En su balance de temporada, Prohens ha resaltado que el crecimiento turístico se modera en los meses de verano —con apenas un 0,8% en julio y un 1,8% en agosto—, mientras que aumenta la llegada de visitantes en temporada media y baja. El mercado británico refleja este mismo patrón: menos saturación en verano y más viajes en otoño e invierno.
«Hablamos de 20.000 británicos menos en plena temporada alta y 20.000 más entre octubre y diciembre», ha explicado la presidenta, destacando que por primera vez en años se han encadenado dos meses con descenso en el índice de presión humana.
Además, el gasto turístico crece más del doble que el número de visitantes —un 5,6% frente a un 2,4%—, un indicador que confirma que Baleares crece en valor, no en volumen.
La nueva imagen del estand balear en la feria londinense simboliza esta transformación: el mar, la gastronomía y el producto local se combinan para proyectar una identidad renovada, auténtica y sostenible.
«Ya podemos hablar de un cambio real de tendencia, de un turismo que reparte mejor sus flujos durante todo el año y que apuesta por la calidad», ha concluido Prohens, convencida de que el futuro de Baleares pasa por ser tanto destino vacacional como referente cultural europeo.
