El Govern de les Illes Balears ha aprovechado su presencia en la World Travel Market (WTM) de Londres, uno de los principales escaparates turísticos del mundo, para lanzar un mensaje claro: el turismo balear entra en una nueva era. Una etapa en la que el crecimiento deja paso a la sostenibilidad, la legalidad y la excelencia como ejes de futuro.
“El 2025 marca un punto de inflexión en la historia turística de las Islas”, afirmó el conseller de Turisme, Jaume Bauzà, quien destacó que tras años de expansión sin precedentes, “ha llegado el momento de poner límites, combatir la ilegalidad y apostar por la calidad como sello distintivo de Baleares”.
Uno de los pilares de este cambio es la lucha contra la oferta turística ilegal, considerada por el Govern como una amenaza directa al equilibrio del destino y a la convivencia ciudadana. Para ello, se creará una Mesa Autonómica contra el Intrusismo, que abordará de forma integral los problemas derivados del alojamiento irregular, el transporte, el comercio y el ocio sin licencia.
El conseller destacó el ejemplo de Ibiza, donde la colaboración entre el Consell y las plataformas digitales ha logrado que Airbnb elimine el 100 % de la oferta ilegal. En esta línea, el Govern destinará 20 millones de euros a reforzar las inspecciones y ampliar los acuerdos de cooperación tecnológica con el objetivo de lograr un mercado turístico más limpio y competitivo.
“Queremos una industria legal, segura y de prestigio, que beneficie tanto a visitantes como a residentes”, subrayó.
Límites al crecimiento y equilibrio territorial
El nuevo modelo también pone fin al turismo entendido solo como volumen. El Govern defiende un crecimiento controlado, sostenible y compatible con la vida de los residentes, que ya se refleja en la desestacionalización: las Islas disfrutan hoy de una temporada de nueve meses, más repartida y menos dependiente del verano.
“Estamos demostrando que limitar no significa frenar, sino asegurar un desarrollo inteligente que preserve nuestro territorio y nuestra convivencia”, explicó el conseller.
Tolerancia cero al turismo de excesos
La estrategia de contención también alcanza al llamado turismo de excesos, cuya erradicación es una prioridad política y social. La aplicación del Decreto de Turismo Responsable ha permitido invertir 16 millones de euros en seguridad, control e iniciativas de concienciación.
“Ningún destino puede prosperar sin respeto y civismo. Baleares debe ser sinónimo de convivencia y excelencia”, insistió el titular de Turisme.
Innovación y circularidad: la nueva identidad turística balear
El Govern presentó además una batería de proyectos de digitalización e innovación, con más de 11 millones de euros destinados a 79 proyectos de I+D+i turística, y otros 10 millones a programas de eficiencia energética.
Entre ellos destaca el Gemelo Digital de las Islas Baleares, una herramienta de análisis y simulación que permitirá anticipar impactos ambientales y de flujos turísticos para tomar decisiones basadas en datos.
“El objetivo es convertir Baleares en el primer destino plenamente circular del Mediterráneo”, afirmó el conseller, quien subrayó que la tecnología será un aliado clave para alcanzar un turismo más inteligente y sostenible.
El Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) continúa siendo la principal fuente de financiación de esta transformación. Con él se financian proyectos de recuperación patrimonial, conservación medioambiental y formación laboral, como la rehabilitación de Can Serra, Son Boter o el convento de los Mínimos.
“El ITS se gestiona con responsabilidad y transparencia, con el compromiso de ejecutar hasta el último euro en beneficio del conjunto de la sociedad balear”, destacó el conseller.
