sábado. 18.07.2026

La Asociación Proguías Turísticos de Mallorca, integrada en PIMEM, ha mostrado su rechazo a la limitación de los grupos turísticos a un máximo de 35 personas, tras conocerse el dictamen de los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Palma que fija este umbral dentro de la Ordenanza Cívica.

El colectivo considera que la medida compromete la viabilidad económica de la actividad y puede tener efectos contraproducentes en materia de movilidad y medio ambiente.

Proguías coincide con la Asociación de Agencias de Viajes de Baleares (AVIBA), que ya advirtió de que la reducción del tamaño de los grupos “hace inviable la prestación de los servicios de guías para conocer la ciudad”, al disparar los costes operativos y reducir la eficiencia de las visitas organizadas.

Según la asociación, la aplicación de la ordenanza en los términos actuales aboca al sector a dos escenarios claramente negativos. En el plano económico, la fragmentación de los grupos supone un incremento significativo de costes que, previsiblemente, se traducirá en una caída de la demanda. Esta situación afectaría no solo a los guías turísticos, sino también a un amplio tejido de empresas y autónomos vinculados a la actividad, como agencias de viajes, comercios, transportistas y otros servicios auxiliares.

En paralelo, Proguías alerta de las consecuencias ambientales de la medida. Al reducir el número de personas por grupo, será necesario multiplicar los desplazamientos en autobús o en otros medios de transporte para atender a los mismos visitantes. “Resulta difícil justificar la reducción a 35 personas por grupo en pleno debate sobre el aumento de la polución y los atascos en una ciudad que ya soporta un parque móvil elevado”, ha señalado el presidente de Proguías, Biel Rosales.

El colectivo también ha puesto el foco en la falta de profesionales para atender la demanda actual y futura. Según Rosales, en estos momentos ejercen en Mallorca entre 270 y 300 guías turísticos, una cifra claramente insuficiente, ya que “haría falta al menos el doble para cubrir la demanda real del mercado”.

A este déficit estructural se suma la escasez de perfiles con determinados idiomas. “Tenemos dificultades para cubrir idiomas como el polaco o el francés. En inglés se llega con más facilidad, pero los guías con dominio del alemán están próximos a la jubilación y no existe un relevo generacional claro”, ha advertido.

Desde Proguías reclaman que el Ayuntamiento reconsidere la limitación de los grupos y abra un diálogo con el sector para encontrar soluciones que compatibilicen la convivencia ciudadana con la sostenibilidad económica, laboral y ambiental de una actividad clave para la oferta turística de Palma y de la economía mallorquina.

Proguías de PIMEM alerta de que limitar los grupos turísticos a 35 personas encarecerá...