El Consell de Mallorca presentó este lunes en el Auditórium de Palma su nueva identidad turística, diseñada para reflejar la esencia de la isla y proyectarla hacia un modelo de turismo más responsable y sostenible.
El evento contó con la participación del presidente del Consell, Llorenç Galmés, el conseller de Turismo, Marcial Rodríguez, la directora insular de Turismo, Susanna Sciacovelli, y el reconocido experto en branding, Andy Stalman, quien dirigió el proyecto junto al equipo de TOTEM Branding.
La nueva estrategia, fruto de un año de trabajo, se basa en un profundo análisis y en un ciclo de 100 entrevistas y encuentros con representantes del tejido social y económico mallorquín. Estas conversaciones permitieron recopilar visiones, preocupaciones y aspiraciones de los habitantes de la isla respecto al futuro del turismo.
Un modelo basado en la autenticidad y la sostenibilidad
La propuesta de branding busca posicionar a Mallorca como un destino turístico ejemplar, no solo por su belleza natural y cultural, sino también por su compromiso con el bienestar de sus residentes. “Queremos crecer en valor y no en cantidad”, destacó Llorenç Galmés.
La nueva marca combina elementos tradicionales y modernos, con referencias a las “teles de llengües” o ikat, colores emblemáticos de la isla, y un enfoque en la hospitalidad mediterránea. Además, se han creado dos eslóganes clave: “Ca Nostra”, para los residentes, y “La isla del mañana”, dirigido a los visitantes, subrayando la necesidad de respeto mutuo y convivencia responsable.
Una estrategia integral
El proyecto abarca toda la gestión turística del Consell y de la Fundació Mallorca Turisme (FMT), promoviendo un desarrollo sostenible que mantenga el equilibrio entre el entorno natural, la comunidad local y la actividad económica. El turismo responsable es el eje central de esta visión, que busca proteger los recursos naturales y culturales mientras se potencia la experiencia única de quienes visitan la isla.
El presidente del Consell enfatizó que esta iniciativa no se trata solo de un cambio de imagen, sino de un giro estratégico: “Con esta nueva identidad queremos fortalecer los valores que hacen de Mallorca un lugar único y avanzar hacia un modelo turístico más consciente, sostenible y humano”.
Un destino para pertenecer
Mallorca no solo quiere ser un destino para visitar, sino un lugar que sus visitantes sientan como propio. La isla se proyecta como un espacio donde lo artesanal y lo tecnológico, lo tradicional y lo moderno, se unen para ofrecer experiencias inolvidables.
Con esta nueva identidad, Mallorca busca liderar un turismo equilibrado y consciente, capaz de respetar su riqueza natural y cultural mientras asegura la prosperidad para las generaciones futuras.
