sábado. 18.07.2026

La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca prevé que la ocupación hotelera en Mallorca ronde el 70% durante la próxima Semana Santa, una cifra similar a la registrada el año pasado. Este dato llega en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, donde, sin embargo, la isla mantiene una demanda turística estable gracias a su posicionamiento consolidado como destino seguro y diverso.

El inicio de la temporada turística vuelve a adelantarse. Este año, el nivel de apertura hotelera alcanzará el 92%, dos puntos más que en 2025. Esta evolución confirma una tendencia que va más allá de factores puntuales como el calendario de Semana Santa y refleja un cambio estructural en el modelo turístico de la isla.

Desde la FEHM se insiste en la necesidad de actuar con prudencia ante un escenario global cambiante, donde los conflictos internacionales continúan generando incertidumbre económica y afectan a la movilidad. Aun así, el sector confía en la diversificación de mercados emisores y productos turísticos como elemento clave para sostener la demanda.

Uno de los principales focos de preocupación para los empresarios hoteleros sigue siendo el incremento de costes, especialmente el del combustible, por su impacto directo en el transporte aéreo y marítimo, así como en la cadena de suministro de determinados productos.

Más allá del efecto puntual de que la Semana Santa se celebre a principios de abril, el sector subraya que el verdadero cambio radica en la ampliación progresiva del calendario turístico. Actualmente, un 20% de los hoteles de Mallorca permanece abierto durante todo el año. En febrero ya operan cuatro de cada diez establecimientos, mientras que en marzo lo hacen siete de cada diez, lo que supone un crecimiento significativo respecto al año anterior. En abril, la apertura alcanza a nueve de cada diez hoteles.

Este alargamiento de la temporada tiene consecuencias directas en la economía local, como la reducción de la estacionalidad laboral, una mayor estabilidad en el empleo turístico y la necesidad de adaptar de forma más escalonada los servicios públicos.

Por zonas, las previsiones se sitúan entre el 70% y el 75% en destinos como Colònia de Sant Jordi, Alcúdia y Pollença, Sóller, Playa de Palma, Paguera, Palmanova-Magaluf y Playa de Muro. Por su parte, Palma destaca con expectativas más elevadas, en torno al 86%, impulsada por su perfil urbano.

En cuanto a los mercados emisores, el turismo británico muestra un mayor dinamismo en las reservas, mientras que el mercado alemán mantiene una evolución positiva, aunque más pausada. También destaca el crecimiento del turismo deportivo, especialmente el vinculado al cicloturismo.

Con estos datos, la FEHM concluye que Mallorca afronta un inicio de temporada sólido, consolidando un modelo turístico más equilibrado y con mayor actividad a lo largo de todo el año.

Mallorca encara una Semana Santa con una ocupación cercana al 70% y refuerza su imagen...