Con buen tiempo (o sin él), la Semana Santa está a la vuelta de la esquina y en la cabeza de todos, incluso de los que esperan hasta el último momento, rondan esas ideas con los planes indispensables para estos días. Situado en el corazón de Palma, el Hotel Saratoga no solo es el alojamiento más icónico y emblemático de la capital de Baleares, también se posiciona como el destino perfecto
para aquellos que buscan las vistas al Mediterráneo, una escapada gastronómica e incluso el fervor propio de esta semana del año.
Por su ubicación excepcional, Saratoga propone a sus huéspedes diferentes experiencias para conocer a fondo Palma. Los diferentes planes que se pueden realizar arrancan en la misma puerta del alojamiento y abarcan diversas actividades y paseos con los que recorrer y vivir Palma (y sus alrededores) y empaparse a fondo de la cultura de esta isla, donde el Mediterráneo y el arte contemporáneo se dan la mano.
A solo dos minutos andando del hotel, se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo Es Baluard, el mayor espacio para la conservación y difusión del arte contemporáneo de las Islas Baleares. Una increíble colección que parte de una serie de obras modernistas de finales del XIX y principios del XX y continua con diversos artistas clave de los movimientos de vanguardia para continuar con las tendencias de los años 60 en adelante. Su entrada es gratuita para todos los huéspedes del Hotel Saratoga.
Tradiciones gastronómicas.
En Mallorca, el plato más representativo de la Pascua son las empanadas, denominadas les panades. Su historia se remonta a la antigüedad; además de una forma de conservar los alimentos también servía para transportarlos e incluso comer sin necesidad de utensilios. Su tradición mallorquina está muy ligada a la Semana Santa ya que cada familia las elaboraba reuniendo para ello a familia y amigos.
Además de les panades dulces y saladas más tradicionales (que se ofrecerán durante los desayunos y en el café y gastrobar 1962), el chef Juan Pinel, al frente del restaurante L’Àtic ha ideado una empanada gourmet de corvina salvaje y pulpo.
Inspirada en una receta propia de la madre del cocinero, incorpora además ají panca, vinagre y orégano, así como un sofrito de espinacas, acelgas, ajo y sobrasada.
Por supuesto, durante estos días (siempre con reserva previa), se podrá disfrutar de Evolución, el nuevo menú degustación del restaurante L’Àtic, en la séptima planta del hotel, una propuesta repleta de sabores mallorquines y recuerdos del sudeste asiático.
Experiencias para vivir Palma y disfrutar Mallorca
Con el objetivo de que sus huéspedes y visitantes tengan la oportunidad de conocer las tradiciones y cultura de la isla, el Hotel Saratoga pone a su disposición una serie de paquetes de primavera para disfrutar durante esta primavera. Por ejemplo el Pack Primavera Arte & Vino, una oportunidad única para conocer cómo se elabora el vino en Mallorca y visitar la Bodega Ribas, la más antigua de la isla construida en 1711.
La visita incluye un recorrido guiado por las instalaciones de la bodega, en el que se explicará la historia y la elaboración de los vinos (con variedades autóctonas, como la manto negro y la prensal blanc, y de producción limitada). Además, una cata de cuatro de sus referencias enológicas, otra de aceite de oliva virgen extra, proveniente de los olivos que la familia Ribas posee en su finca, acompañado de pan moreno y flor de sal así como una selección de quesos baleares, jamón ibérico, almendras ecológicas, frutos secos, aceitunas… La duración aproximada de esta experiencia es de dos horas.
Si lo que busca es relajarse, lo mejor es el Pack Primavera Relax, para liberar tensión y recuperar energía tras un día de descubrimientos por Palma, un momento de bienestar en la zona Wellness del Hotel Saratoga, con sauna, jacuzzi y un tratamiento de cabina (masaje de 30 minutos). Un momento de bienestar para completar la experiencia en la ciudad.
Por último, y no menos importante, los diferentes actos religiosos que se suceden estos días, como la solemne procesión del Crist de la Sang que tiene lugar el Jueves Santo desde las 19 h. hasta finalizar pasada la medianoche. También, la costumbre de visitar las Casas Santas que las iglesias de la ciudad preparan con delicadeza para que los ciudadanos las puedan visitar. O la recreación de la Pasión de Cristo en las escalinatas de la Catedral de Palma seguida de la procesión del Santo Entierro.
