El Govern mantiene firme su postura frente al debate sobre los cruceros en Mallorca. El conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzà, aseguró en el Parlament que los cruceristas “aportan mucho más que la huella turística que puedan producir”, defendiendo así la estrategia del Ejecutivo basada en la colaboración con navieras y consignatarios.
A pesar de que una encuesta de la Aetib indica que el 69,2% de los residentes pide limitar los cruceros, Bauzà subrayó que el Govern no puede prohibir escalas, ya que la gestión de los puertos estatales está en manos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, liderado por Óscar Puente. La clave, según el conseller, está en mantener el diálogo y los acuerdos que regulan la llegada de cruceros a Palma.
El Ejecutivo balear defiende que estas políticas han permitido un equilibrio entre actividad turística y sostenibilidad. Las navieras fueron las primeras en autolimitarse tras acuerdos alcanzados en gobiernos anteriores, pero, según Bauzà, han sido injustamente “criminalizadas” por parte de sectores críticos.
En lo que va de año, los puertos estatales de Baleares han recibido a 1,77 millones de pasajeros de cruceros, un 5,5 % más que en 2024, y se registraron 524 escalas, un incremento del 8,5 %. Ante estos números, el Govern insiste en que la clave no es la prohibición, sino la gestión coordinada y la planificación de llegadas para minimizar el impacto sobre la ciudad y la isla.
Para Bauzà, la postura del Govern es clara: mantener la economía turística, proteger la colaboración con las navieras y garantizar que la llegada de cruceros se haga de manera ordenada, sin comprometer los intereses de residentes ni del sector turístico. Mientras tanto, la encuesta de la Aetib sigue siendo un recordatorio de que el debate social sobre cruceros está lejos de cerrarse.

