jueves. 04.06.2026

La degradación del suelo es una de las amenazas ambientales más silenciosas pero decisivas para el futuro de las Islas Baleares. La erosión acelerada, la pérdida de cobertura vegetal, el abandono de las prácticas agrícolas tradicionales y los cambios en el uso del suelo —sumados al impacto del cambio climático— dibujan un escenario complejo que exige herramientas más precisas para anticipar y mitigar riesgos. En este contexto, la Universitat de les Illes Balears se ha situado a la vanguardia de la innovación científica con el proyecto Med-GeoSoil, una iniciativa que combina monitorización ambiental e inteligencia artificial para entender y predecir cómo evolucionan los procesos de degradación de los suelos mediterráneos.

Financiado por la Fundación Biodiversidad a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el proyecto —activo entre 2025 y 2028— está liderado por el grupo de investigación MedGeoRisk – Mediterranean Geosystems and Natural Risks del Departamento de Geografía de la UIB, junto con el Observatorio de Riesgos Naturales y Emergencias de las Islas Baleares (RiscBal).

IA para anticipar la erosión: un salto tecnológico en la gestión del territorio

El núcleo del proyecto es la combinación de datos ambientales reales con algoritmos avanzados de aprendizaje automático. En la cuenca del torrente de Sant Miquel (Mallorca), los investigadores llevarán a cabo una monitorización continua de los flujos hidrosedimentarios, información esencial para entender cómo se mueve el sedimento durante episodios de lluvia intensa o sequía. A partir de estos datos, los modelos de IA permitirán predecir procesos de erosión y transporte de sedimentos con un nivel de precisión hasta ahora inalcanzable.

Además, Med-GeoSoil desarrollará un sistema autónomo de trazado del sedimento basado en espectrometría de suelo y teledetección. Esta tecnología hará posible seguir la pista del sedimento desde las zonas altas de las cuencas hasta las áreas bajas y analizar su dinámica a diferentes escalas temporales y espaciales.

Un visor de riesgos naturales más completo y predictivo

La integración de todos estos datos —ambientales, geomorfológicos y derivados de la IA— facilitará la modelización de la respuesta del territorio ante diversos escenarios climáticos y de uso del suelo, tanto presentes como futuros. Será posible identificar umbrales críticos de degradación, evaluar cómo se modifica la conectividad sedimentaria y analizar el impacto en la funcionalidad de los ecosistemas.

Los resultados se traducirán en indicadores clave para la gestión sostenible del suelo y del agua, que se incorporarán al visor de riesgos naturales de RiscBal, reforzándolo como una herramienta estratégica para administraciones, investigadores y gestores del territorio.

Una apuesta institucional por la resiliencia ambiental

Con este proyecto, la UIB y RiscBal sitúan a las Islas Baleares en primera línea de la investigación sobre degradación del suelo en entornos mediterráneos, uno de los ecosistemas más vulnerables a la desertificación en Europa.

La financiación de la Fundación Biodiversidad y del MITECO, a través del cofinanciamiento FEDER, pone de manifiesto la apuesta institucional por dotar al territorio de conocimiento avanzado y herramientas innovadoras que contribuyan a preservar los suelos, un recurso esencial y cada vez más frágil en un contexto de creciente presión ambiental.

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