El Consell de Mallorca ha comenzado una nueva etapa en la elaboración de la ley que regulará la Serra de Tramuntana, un territorio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Esta vez, el protagonismo recae en los agricultores y en las entidades que, con su trabajo diario, han modelado y conservado este emblemático paisaje.
El conseller de Presidencia, Toni Fuster, ha mantenido una reunión clave con representantes de ASAJA Balears, una de las principales organizaciones agrarias de las islas, para recoger de primera mano las necesidades, propuestas y reivindicaciones del sector primario. Participaron en el encuentro el presidente de ASAJA, Joan Company, y el responsable de la Serra en la entidad, Joan Deyà, junto al director insular de la Serra, Toni Solivellas, y el gerente del Consorcio Serra de Tramuntana, Lluís Vallcaneras.
Este encuentro se enmarca dentro de una ronda de contactos que el Consell ha iniciado paralelamente con ayuntamientos y agentes sociales vinculados al territorio. El objetivo: construir una normativa útil y coherente con la realidad de quienes viven y trabajan en la Serra.
“El paisaje de la Serra no se explica sin la figura del payés. Ellos lo han construido y lo han mantenido con su esfuerzo durante siglos”, ha recordado Fuster. “Queremos que la nueva ley no solo reconozca esa labor, sino que la impulse. No venimos a poner más trabas, sino a escuchar y a facilitar”.
Desde ASAJA se ha subrayado la necesidad de que la futura ley no quede en una mera declaración de intenciones, sino que contemple medidas concretas para proteger la viabilidad de las explotaciones agrarias y garantizar el relevo generacional. También se ha destacado el papel de la agricultura en la preservación del entorno natural y cultural, y su capacidad para generar actividad económica sostenible.
El Consell se ha comprometido a mantener un proceso abierto y participativo. “Este es solo el inicio. Vamos a reunirnos con todas las voces del territorio. Queremos una ley hecha con quienes pisan la Serra cada día, no desde un despacho”, ha concluido Fuster.
La agricultura tradicional, lejos de ser un elemento del pasado, se consolida así como un pilar del futuro de la Serra de Tramuntana.
