Más de 200 personas participaron este fin de semana en la Fiesta de la Rosa organizada por la Agrupación Socialista de Calvià, un acto en el que intervinieron Rosario Sánchez, vicesecretaria general del PSIB-PSOE, y Alfonso Rodríguez, secretario general del PSOE de Calvià.
Durante su discurso, Sánchez hizo un duro balance de los dos primeros años del Govern presidido por Marga Prohens, acusando al Ejecutivo autonómico de estar “repartiéndose el pastel entre PP y Vox” y de “hacer negocio con las necesidades de la ciudadanía”.
“Con este Govern hemos retrocedido en calidad de vida, en derechos, en acceso a la vivienda, en memoria democrática y en el modelo turístico que antes era un referente”, afirmó Sánchez. La dirigente socialista denunció que “nos gobierna el PP de siempre, el de toda la vida, que está aquí por sus negocios, no para mejorar las escuelas, los centros de salud ni las condiciones de los trabajadores”.
Criticó especialmente la negativa del Ejecutivo a intervenir en el precio del alquiler y su falta de implicación en el convenio de hostelería que afecta a unas 200.000 familias del principal sector económico de las Islas. Recordó, además, las palabras del vicepresidente del Govern, Antoni Costa, quien aseguró que solo intervendrían “si las cosas se complican”, a lo que Sánchez replicó: “Ya se han complicado”.
Sobre la situación turística, alertó de la inacción del PP ante la saturación que sufren las Islas. “Llevan seis meses mareando la perdiz con un pacto por la sostenibilidad que no llega, mientras no aplican ni una sola de las medidas prometidas”, señaló. En este contexto, lamentó que Baleares haya pasado de ser ejemplo de responsabilidad a ser noticia por una amenaza de huelga en plena temporada alta.
La socialista también cargó contra la política de vivienda del actual Govern, asegurando que “su respuesta ante cualquier problema es liberalizar suelo y beneficiar a sus amigos promotores, aunque eso vaya en contra de los proyectos de vida de nuestros hijos e hijas”.
Sánchez advirtió que el PP y Vox están usando los presupuestos como moneda de cambio para impulsar medidas urbanísticas de dudoso interés general: “Están negociando para ver quién da más beneficios a los suyos”, en contraposición con los ocho presupuestos aprobados durante los ocho años de gobierno progresista, “siempre pensando en mejorar la vida de la gente”.
Con todo, aseguró que el PSIB-PSOE volverá en 2027 “para recuperar el prestigio que teníamos como comunidad autónoma capaz de negociar, de llegar a grandes consensos, y de trabajar por un turismo sostenible”. “No permitiremos que nuestras islas estén en venta. La derecha es depredadora de esperanza, pero nosotros estaremos con la gente para construir un futuro mejor, más justo y con más calidad de vida”, concluyó.
