viernes. 03.07.2026

El Parlament de las Illes Balears ha dado luz verde este martes al techo de gasto no financiero para el año 2025, fijado en 6.562,9 millones de euros, que se aprobó en el Consell de Govern del pasado 11 de octubre. Éste es el primer paso para la presentación y aprobación de los presupuestos generales de las Illes Balears por parte del Parlament, previsiblemente antes de finales de año.

La presidenta Prohens ha podido sacar adelante esta medida gracias a los votos favorables, además de los diputados populares y del de Formentera, del no adscrito Xisco Cardona y de las absenciones del otro no adstrico, Agustín Buades y los restantes 6 diputados de Vox.

Esta aprobación aclara mucho el horizonte de los nuevo presupuestos para 2025 para el Ejecutivo Balear y se vislumbra un posible acuerdo para conseguir su aprobación

El límite máximo de gasto no financiero es el más alto de la historia de esta comunidad autónoma, con un aumento de 197 millones (un 3,1 % más) en relación con la cifra aprobada para el ejercicio de 2024.

Durante su intervención, el vicepresidente Costa ha subrayado que el techo de gasto permitirá seguir desarrollando las políticas públicas necesarias para cumplir los objetivos marcados por el Ejecutivo a corto y medio plazo, “mejorando los servicios públicos esenciales” además de aumentar la renta disponible de los ciudadanos de las Illes Balears. “Los presupuestos de 2025 consolidan la reforma fiscal iniciada por este Govern”, ha destacado Costa.

“De la vivienda a las bajadas de impuestos, de la simplificación administrativa a la mejora de los servicios públicos esenciales, este Govern ha demostrado que, a pesar de estar en minoría, somos una garantía de estabilidad, de toma de decisiones y de afrontar los problemas de los ciudadanos de cara y no poniéndolos dentro de un cajón como si no existieran. Y así lo seguiremos haciendo durante toda la legislatura”, ha asegurado el vicepresidente del Ejecutivo balear.

Ingresos no financieros

Los ingresos no financieros para 2025 ascenderán hasta los 5.775 millones de euros, mientras que los 787,8 millones restantes corresponden a los ajustes de contabilidad nacional. La parte más importante de los ingresos no financieros corresponde a los recursos del sistema de financiación autonómica, con una previsión de 4.004,85 millones de euros, un 1,1% más de los recursos previstos para 2024.

En conjunto, mejoran las previsiones de ingresos tributarios contenidos en los capítulos 1 y 2, de impuestos directos e indirectos respectivamente, que pasan de los 5.454,98 M€ en 2024 a los 5.938,57 M€ para el año 2025 (+483,59 M€), principalmente a causa de la vitalidad de los indicadores de actividad económica (producción, consumo y ocupación).

Los recursos provenientes del impuesto sobre la renta de las personas físicas crecen un 34,1 % (650,80 M€) respecto de los previstos inicialmente en 2024. Esto se debe tanto a una elevada liquidación de 2023, que superará un 169,4 % (291,16 M€). Los ingresos provenientes del impuesto sobre el valor añadido, que se prevén que sean 1.643,77 M€, son un -13,1 % menores que en 2024, como consecuencia de la combinación de dos efectos: primero, la liquidación provisional de 2023 es negativa, sobre todo por la aplicación de las medidas de reducción de IVA que no se tuvieron en cuenta en los anticipos y, segundo, la liquidación de 2022 fue positiva y extraordinariamente elevada. Las entregas por anticipado, a pesar de crecer un 4,5 % (77,95 M€), son insuficientes para compensar la bajada anterior.

Por otro lado, la aportación neta de las Illes Balears al sistema de financiación autonómica mediante los fondos que afectan el archipiélago (el Fondo de Garantía de Servicios Públicos Fundamentales, el Fondo de Suficiencia Global y el Fondo de Competitividad) aumenta -435,14 M€. En conjunto, la Comunidad es aportadora con un importe agregado de -626,01 M€, una aportación muy superior a la prevista para 2024 (-190,87 M€).

Respecto de los tributos cedidos, caen las previsiones de ingresos del impuesto sobre sucesiones y donaciones —en este caso, por las nuevas bonificaciones establecidas— (65,4 millones de euros, -15,06 %) y del impuesto sobre el patrimonio (61,1 millones de euros, un 29,2 %). Por otro lado, crece la previsión del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y sobre actos jurídicos documentados con 846,2 millones de euros, un 0,3 % más. En cuanto a los tributos propios (ITS y canon de saneamiento), las previsiones también reflejan un incremento (+15,2 %). En total, entre tributos cedidos y propios se prevén unos ingresos de 5.775 millones de euros, un 1,46 % menos que en 2024.

Varían significativamente las previsiones de aportaciones ajenas corrientes y de capital de carácter recurrente. Destacan, por un lado, los 127,8 millones correspondientes al factor de insularidad (una de las partes del Régimen especial de las Illes Balears) y, de la otra, la fuerte bajada de los fondos europeos (REACT+FEDER+FSE), esencialmente por la bajada de los fondos europeos REACT, que pasan de los 179,6 millones en 2024 a los 9,3 millones en 2025.

Déficit cero y cumplimiento de la regla de gasto

A pesar de la incertidumbre respecto del marco fiscal aplicable al ejercicio de 2025 —similar a la registrada para el 2024—, la Comunidad Autónoma tomará como referencia indicativa un déficit máximo equivalente al 0,0 % del PIB previsto y, por lo tanto, y por segunda vez consecutiva, contempla un escenario de equilibrio presupuestario. Con el objetivo mencionado del 0,0 % de déficit se asegura, además, que el límite máximo de gasto no financiero que resulta de este objetivo se sitúe, desde el punto de vista de la regla de gasto, en un 3,1 % de tasa de incremento, inferior por lo tanto a la tasa del 3,2 % prevista por el Gobierno de España para el año 2025.

Prohens saca adelante el techo de gasto y ve más cerca tener presupuestos para 2025