La Asociación de Empresas Instaladoras de Baleares ha advertido de que el borrador del nuevo Real Decreto de autoconsumo impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico podría reducir la capacidad de la ciudadanía para gestionar y controlar su propia energía, especialmente en las instalaciones de autoconsumo colectivo.
En un comunicado la patronal balear de empresas instaladoras señala que algunos aspectos del texto podrían limitar la participación directa de los consumidores como titulares de las instalaciones fotovoltaicas y, en la práctica, reforzar un modelo energético dominado por grandes grupos.
El actual marco normativo, fijado por el Real Decreto 244/2019, regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo eléctrico e introduce la figura del gestor en instalaciones colectivas.
El nuevo borrador amplía esta figura y contempla que el gestor de autoconsumo pueda ser “cualquier persona física o jurídica, incluso sin participación en la instalación”. Para ASINEM, esta redacción abre la puerta a que la gestión recaiga en terceros ajenos al propio colectivo de consumidores.
El presidente de la entidad, Franco Mójer Julià, considera que el gestor “debe garantizar los derechos de los consumidores asociados” y defiende que esta responsabilidad recaiga en uno de los miembros del autoconsumo colectivo.
La asociación también advierte de que el texto no concreta con claridad los procedimientos para designar al gestor ni las mayorías necesarias para su elección o sustitución. Según la patronal, un sistema de votación basado en cuotas de representatividad podría permitir que un único consumidor con mayoría de participación bloquee un cambio de gestor, incluso aunque el resto de integrantes no respalde su gestión.
Otro de los puntos que genera preocupación es la posibilidad de que, en instalaciones individuales de autoconsumo sin excedentes, la titularidad pueda recaer en un tercero distinto del consumidor.
ASINEM considera que este planteamiento puede provocar que una entidad ajena controle la instalación de generación, lo que, a su juicio, no encaja con el espíritu de las directivas europeas sobre energías renovables y mercado interior de la electricidad, que promueven un papel activo de la ciudadanía en la transición energética.
Mójer ha subrayado que “reducir la participación de los usuarios en la generación de energía amenaza la titularidad de la ciudadanía y la industria en los autoconsumos, su capacidad para reducir la factura eléctrica y su contribución a la transición energética”. En su opinión, “la ciudadanía debe ser cada vez más soberana e independiente energéticamente”.
Desde la asociación se insiste en que la titularidad en los autoconsumos colectivos permite a los usuarios ser gestores de su propia energía y participar directamente en la toma de decisiones sobre la producción y el consumo.
Apoyo al impulso del autoconsumo, pero con matices
Pese a las críticas, ASINEM valora de forma positiva el objetivo general del borrador, orientado a fomentar la generación distribuida y acelerar el despliegue de instalaciones de autoconsumo.
No obstante, solicita que se revisen los aspectos relativos a la gestión y titularidad para reforzar el papel de los consumidores y evitar que el nuevo marco normativo limite su protagonismo.
En la misma línea, la Federación Nacional de Empresas de Instalaciones Eléctricas, Telecomunicaciones y Climatización de España ya trasladó al Ministerio su preocupación por el contenido del borrador, una iniciativa a la que ahora se suma la patronal balear.
