El Govern mueve ficha en plena parálisis presupuestaria. El vicepresidente y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha registrado este martes en el Parlament el techo de gasto para 2026 y ha fijado el 2 de diciembre como fecha límite para su debate y votación. Con este gesto, el Ejecutivo pretende acelerar unas negociaciones que llevan semanas encalladas.
Costa ha insistido en que el tiempo se agota y que el Govern no puede “seguir esperando indefinidamente”. El vicepresidente ha pedido a la oposición que aproveche estas dos semanas para encarrilar un pacto “centrado en números, servicios públicos e inversiones”, dejando al margen cuestiones ajenas a la elaboración de las cuentas.
El conseller ha dejado claro que aprobar el techo de gasto no puede convertirse en un mero trámite político. Su objetivo es que el eventual acuerdo permita avanzar también en la aprobación de los presupuestos de 2026, a fin de dar estabilidad a la Comunidad Autónoma.
La cifra marcada como límite de gasto no financiero asciende a 6.924,4 millones, un máximo histórico que crece en 361 millones respecto al techo vigente y en casi 1.000 millones desde el inicio de la legislatura. Según Costa, este margen adicional permitirá reforzar servicios esenciales sin renunciar a la política fiscal aplicada hasta ahora, que incluye una rebaja impositiva de cerca de 900 millones y una reducción de la deuda en más de 550 millones.
El Ejecutivo balear sostiene que esta combinación de menor presión fiscal, más inversión pública y reducción del endeudamiento es compatible con el liderazgo económico que, según la AIReF, mantendrán las Illes Balears en 2024 y 2025. Con el reloj ya en marcha, las próximas dos semanas serán decisivas para comprobar si Govern y oposición son capaces de traducir ese contexto en un acuerdo político.
