Las negociaciones para el nuevo convenio colectivo autonómico de hostelería han comenzado con fuerza en Baleares. Los sindicatos UGT y CCOO han arrancado el diálogo con exigencias ambiciosas: una reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y subidas salariales superiores al 8,5% en dos años. Por su parte, los empresarios han puesto el foco en la reducción del absentismo laboral y en la necesidad de formación para mejorar la competitividad del sector.
El encuentro, que tuvo lugar este jueves, reunió a representantes de todas las patronales de las islas y a un total de 41 participantes. El presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), Javier Vich, aseguró que las negociaciones comienzan "sin líneas rojas" y con "buena voluntad" por todas las partes. No obstante, enfatizó que uno de los grandes retos es abordar el elevado absentismo laboral, que según él, se sitúa entre el 20% y el 30% a nivel nacional, aunque en Baleares las cifras son inferiores.
Los sindicatos, en cambio, insisten en que el sector está en un momento de gran rentabilidad y que los trabajadores deben beneficiarse de ello. José García Relucio, secretario general de la Federación de Servicio, Movilidad y Consumo de UGT en Baleares, declaró que la hostelería "va como un cañón" y que "las empresas tienen altos beneficios que no se reparten entre sus empleados". Por ello, defiende que ha llegado el momento de avanzar hacia una reducción de la jornada laboral y mejoras salariales significativas.
Desde CCOO, su portavoz, Silvia Montejano, se ha sumado a las demandas de reducción de jornada, aunque sin fijar cifras concretas de subida salarial. "Seamos pioneros también en esto", ha instado, reivindicando además turnos de trabajo en lugar de jornadas partidas y mayores garantías para los trabajadores fijos discontinuos.
La posición de los empresarios es clara: cualquier medida que se adopte debe ser sostenible para las empresas. Toni Sansaloni, presidente de la Asociación Menorquina de Cafeterías, Bares y Restaurantes de la Pequeña y Mediana Empresa de Menorca (PIME Menorca), ha advertido que la reducción de jornada podría ser complicada para municipios pequeños y menos turísticos, donde la actividad está más concentrada en ciertos horarios del día.
La próxima reunión de la mesa negociadora se celebrará el 28 de febrero en la sede de UGT, y está previsto que haya al menos tres encuentros más con intervalos de tres semanas. No obstante, el calendario podría ajustarse según la evolución del diálogo. La negociación promete ser intensa, con posturas iniciales muy marcadas y con un impacto significativo en los 180.000 trabajadores del sector en Baleares.
