En Balears, casi uno de cada dos empleos (48,6%) no se ajusta a la formación y habilidades de los trabajadores. Así lo refleja el último informe de IMPULSA BALEARS, que destaca el fuerte desajuste entre lo que demandan las empresas y lo que pueden ofrecer las personas en busca de trabajo.
Este desequilibrio se nota especialmente en los empleos que requieren un nivel medio de cualificación, donde la oferta de trabajadores es insuficiente para cubrir la demanda. Actualmente, solo el 54,6% de los puestos de este tipo están cubiertos adecuadamente. En cambio, hay un exceso de personas con una cualificación baja o alta para el número de empleos disponibles en esos niveles.
Aunque el dato global ha mejorado ligeramente respecto al año anterior (49,8% en 2023), sigue siendo preocupante. En especial, la llamada infracualificación –cuando una persona no tiene los conocimientos suficientes para el puesto que ocupa– afecta al 31,2% del empleo, aunque ha bajado algo desde el año pasado.
Este desajuste se da en un momento de profundos cambios en el mercado laboral impulsados por la transformación digital, la transición ecológica, el envejecimiento de la población y la incertidumbre económica. Todos estos factores exigen una mano de obra más preparada y con habilidades más variadas.
Para afrontar esta realidad, desde Europa se están promoviendo estrategias como el upskilling (mejorar las habilidades actuales) y el reskilling (adquirir nuevas competencias para cambiar de sector). En Balears, estos enfoques se presentan como herramientas clave para adaptar el talento local a las nuevas necesidades del mercado y mejorar la competitividad de la economía insular.
Según los datos de Impulsa, Balears es la cuarta comunidad autónoma con mayor desajuste entre formación y empleo, solo por detrás de otras regiones con mayores desequilibrios. A nivel europeo, España lidera este problema dentro de la UE, con un 36,9% de desajuste.

