Baleares lidera la creación de empleo turístico en abril, con un aumento del 5% en afiliaciones a la Seguridad Social respecto al mismo mes del año anterior, lo que supone 7.182 nuevos trabajadores en el sector. Este incremento se produce en un contexto en el que el inicio de la temporada alta comienza a activar el mercado laboral insular, impulsado por la hostelería, las agencias de viajes y los operadores turísticos.
Según los datos publicados por el Ministerio de Industria y Turismo, en abril Baleares registró 152.178 trabajadores afiliados a actividades vinculadas al turismo. De ellos, 138.572 eran asalariados, lo que representa un aumento del 5,5% interanual, mientras que el número de autónomos se situó en 13.606, con un leve descenso del 0,2%.
Este fuerte crecimiento contrasta con el conjunto del país, donde el número de afiliados al sector turístico creció un 3,5% en abril, hasta superar los 2,9 millones de trabajadores. Este colectivo representa ya el 13,5% del total de afiliados en España. El impulso ha venido en parte motivado por la Semana Santa, que este año cayó en marzo, pero cuyos efectos se han seguido notando en abril.
Por ramas, la hostelería lideró el crecimiento a nivel nacional con 54.282 nuevos afiliados: 21.152 en servicios de alojamiento y 33.130 en restauración. Las agencias de viajes y operadores turísticos también sumaron 2.273 nuevos trabajadores, mientras que otras actividades turísticas agregaron 42.083 empleos más.
En cuanto al empleo asalariado, el incremento en el conjunto del país fue del 4%, representando ya el 82,6% del total de afiliados del sector. La hostelería y las agencias de viajes registraron alzas del 3,5% y del 2,5%, respectivamente. También se observó una subida del 1,1% en el empleo autónomo turístico.
Baleares se sitúa así en la vanguardia del dinamismo turístico, superando a otras comunidades como Cantabria (+3,9%) y la Comunidad Valenciana (+3,7%), y destacando como el motor principal del empleo en el arranque de la temporada alta. Solo las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla quedaron fuera de esta tendencia positiva.
Este comportamiento anticipa una campaña turística intensa en las Islas, marcada por una fuerte demanda y la necesidad de reforzar plantillas para atender a los visitantes nacionales e internacionales.
