El pasado mes de octubre, la Asociación de Industriales de Mallorca (ASIMA), cumplió 60 años. Actualmente, las empresas que aglutina esta asociación representan cerca del 20% del PIB de nuestra comunidad. En esta entrevista, su presidente, Francisco Martorell, nos repasa la labor social que llevan a cabo, así como los principales retos que tienen como es solucionar la alarmante falta de parking.
-¿Cómo llega ASIMA a estos 60 años que acaba de cumplir?
-Han pasado 60 años desde la constitución oficial de la Asociación de Industriales de Mallorca, que fue el día 16 de julio de 1964.
La calle 16 de julio del polígono Son Castelló hace referencia a la constitución de la Asociación de Industriales de Mallorca. En aquel entonces fuimos pioneros como polígonos industriales en el ámbito nacional y hoy en día, con 60 años de andadura, seguimos siendo un referente en España en cuanto a gestión, a ubicación y a innovación. Me gustaría recordar que ASIMA nació con recursos propios y así seguimos en la actualidad.
Los fundadores de ASIMA fueron unos grandes visionarios, dotaron a nuestros polígonos, el de Son Castelló y el de Can Valero, de unas infraestructuras que seguimos gestionando y optimizando para seguir siendo autosuficientes y autónomos en el terreno económico. Es decir, nosotros, gracias a las infraestructuras que nos dejaron aquellos visionarios, hoy tenemos recursos propios para poder ser autosuficientes, como he dicho antes, y no tener que depender ni de subvenciones ni de ayudas estatales.
-¿Desde cuándo está en ASIMA?
-Me incorporé en ASIMA en 1988, estuve 15 años de vicepresidente con el anterior presidente, Miguel Bordoy, y ahora estoy en mi tercer mandato como presidente.
-De su trayectoria de presidente de ASIMA, ¿qué hitos destacaría?
-En estos años de presidente hay varios hitos que destacar, entre ellos el haber sido los primeros polígonos
Aparte, nuestro gran reto para los próximos años es conseguir un plan integral de mantenimiento de los polígonos Son Castelló y de Can Valero, que son los pulmones económicos de la actividad de Baleares y que tienen que ser mimados y cuidados.
Por otro lado, desde este año tenemos un plan estratégico hasta el 2027, que incluye, entre otros puntos, impulsar iniciativas que contribuyan al desarrollo y mejora de los polígonos de Castelló y Can Valero, potenciar acciones de responsabilidad social y economía circular, conseguir mejoras en infraestructuras de los polígonos o cualquier acción que siempre implique una aportación de valor a nuestros asociados. También muy importante ir incorporando cada vez más las nuevas tecnologías.
-Ustedes han potenciado mucho la vertiente social a través de la Fundación ASIMA. ¿Nos puede hablar de la labor que llevan a cabo?
-ASIMA puso en marcha la Fundación ASIMA en el 2010 para contribuir al desarrollo social de nuestras empresas y trabajar en programas de innovación, de cambio y de transformación. Desarrollamos acciones con un fin solidario, haciendo partícipes a nuestros asociados para construir un tejido empresarial más humano. De hecho, siempre decimos que la Fundación ASIMA es el lado humano de la empresa.
En temas sociales, colaboramos con la Asociación Jovent, con Projecte Home Balears, con la Fundacio Banc de Sang i Teixits de les Illes Balears, con la Asociación Española Contra el Cáncer y con Sonrisa Médica, entre otras entidades. En Navidad, llevamos doce años realizando una campaña solidaria de recogida de alimentos, productos y juguetes, en la que participan un gran número de empresas asociadas cuya recolecta va destinada a diferentes ONG’s de Mallorca.
La Fundación ASIMA impulsó también la creación de la Escoleta ASIMA, inaugurada en abril de 2005, un claro ejemplo de los temas sociales que defendemos, un referente a nivel nacional, donde la conciliación familiar y laboral son la prioridad. Para mí es un logro y es nuestra “joya de la corona” porque estamos haciendo una gran labor, y la satisfacción que tenemos es que los padres están encantados.
Por otro lado, a finales de 2016 habilitamos unos huertos sociales urbanos en un solar en la carretera de Sóller. Los usuarios son trabajadores de empresas asociadas y entidades sociales. Disponen gratuitamente de una parcela dotada de agua y electricidad para que cultiven sus verduras y hortalizas. Con este proyecto deseamos fomentar la práctica de la agricultura ecológica basada en criterios de sostenibilidad y contribuir a la mejora del paisaje urbano industrial, así como implicar a entidades sociales y favorecer las relaciones entre trabajadores y empresarios de los polígonos de Son Castelló y Can Valero.
Quiero destacar que entre las acciones que hacemos desde la Fundación ASIMA está el colaborar y ayudar en situaciones trágicas como la guerra de Ucrania y en la actualidad con la Dana en Valencia. Con esta última situación hemos contado con la colaboración de la empresa Mascaró Morera que nos cedió un camión de 16 metros y en nuestras instalaciones del Antiguo Parque de Bomberos ASIMA, en una semana se llenó, gracias a la solidaridad de empresas asociadas y particulares que han donado diversos productos. El camión cargado con todo lo recogido se entregó en el pabellón deportivo municipal de Sedaví. Uno de los numerosos puntos de recogida habilitados en la comunidad valenciana. A través del Rotary Club Palma Mediterránea el tráiler fue recepcionado por voluntarios que viven allí.
"El aparcamiento es uno de los principales problemas que tenemos en los polígonos que representamos"
-La falta de parking es una de las principales reivindicaciones de ASIMA. ¿En qué fase se encuentra esta reivindicación?
-Así es. El aparcamiento es uno de los principales problemas que tenemos en los polígonos que representamos. Llevamos años reuniéndonos con las administraciones para trasladar y plantear soluciones. En 2019 pusimos en marcha un proyecto piloto de Bus Lanzadera que la financiamos junto con la colaboración de Autocares Emilio Seco, Ávoris, Meliá Hotels International y Ok Group, para dar solución al problema de aparcamiento que sufren los trabajadores y visitantes, en concreto, en el polígono Son Castelló. El autobús conectaba el parking público de Son Fuster con capacidad para unos 900 vehículos, con las principales calles del polígono, realizando paradas en cada una de las salidas del metro de Gran Vía Asima y en otros puntos de la calle 16 de Julio. Con horario de mañana y tarde, fue un éxito. Este proyecto podría ser una realidad, pero ha de activarlo la administración. Facilitaría que muchos trabajadores que vienen con sus coches dejaran aparcado en ese párking y se desplazasen a sus centros de trabajo en autobús.
Ahora hay un autobús que pone Son Castelló, pero lo que hace es ir a Son Cladera, Sa Indioteria y va pasando por la carretera vieja de Bunyola hacia Palma. No tiene sentido que ponga Son Castelló porque solo rodea este polígono, no hace un recorrido por las calles.
-La relación con las diferentes administraciones es buena…
-Sí, siempre hemos tenido buena sintonía. Personalmente he tratado a la persona como persona, no como político, y como ASIMA hemos ido con la mano tendida ofreciendo y poniéndonos a la disposición de las administraciones para colaborar y ayudar. La colaboración público-privada es necesaria.
-ASIMA como elemento diversificar de la economía
-Desde ASIMA trabajamos para fomentar la colaboración entre personas, empresas y sectores con objetivos comunes. A través de la asociación, es posible unir recursos, conocimientos y capacidades para desarrollar iniciativas innovadoras que impulsen nuevas oportunidades económicas.
Entre las diferentes acciones puestas en marcha por ASIMA en este último año, quiero destacar también la puesta en marcha de la Federación Balear de Polígonos - FEBAPE. Constituida hace años, pero que estaba parada. Con la Conselleria de Empresa, Empleo y Energía la hemos reactivado y desde ASIMA la lideramos, por la experiencia que tenemos en polígonos. El objetivo es organizar todos los polígonos de Baleares para luchar por los problemas comunes que tenemos.
