El Govern ha activado el proyecto Zonas de Aceleración de Renovables de las Illes Balears (ZARIB), una iniciativa que marcará las reglas del juego para la implantación de plantas solares en el archipiélago. El objetivo es claro: ordenar el crecimiento de la fotovoltaica y hacerlo de forma consensuada con ayuntamientos, ciudadanía y asociaciones.
El ZARIB forma parte del Decreto ley de medidas urgentes para proyectos estratégicos, aprobado el pasado viernes por el Consell de Govern, y entrará en vigor en un máximo de 30 días, una vez sea convalidado por el Parlament.
Con este nuevo sistema, los parques solares ya no podrán tramitarse libremente. Los promotores tendrán que justificar sus proyectos mediante la declaración de interés general, mientras que el Govern elaborará un reglamento único con criterios técnicos y urbanísticos.
«Definiremos dónde, cómo y de qué manera se instalarán las renovables en las islas», ha afirmado el conseller de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, que considera esta medida «vital para la transformación económica de Baleares».
Uno de los puntos clave del proyecto será la creación de mapas municipales que delimiten de forma precisa qué terrenos quedan protegidos y cuáles son aptos para plantas solares. Esto permitirá a los ayuntamientos gestionar de manera equilibrada sus cuotas de renovables y contar con mecanismos de compensación.
El Govern también apoyará a los municipios con el atlas fotovoltaico, una herramienta ya presentada que calcula el potencial solar de todas las cubiertas de edificios y viviendas de las islas.
Según el director general de Transición Energética, Diego Viu, el nuevo sistema simplificará los trámites en una única vía y garantizará que la transición energética se haga «escuchando a todos los actores y con criterios claros».
En definitiva, el Govern busca evitar la proliferación descontrolada de parques fotovoltaicos, asegurar la protección del territorio y avanzar en la implantación de renovables de una manera planificada y transparente.
