Este miércoles tuvo lugar la nueva edición de Foro EDM: Regeneración del sector agroalimentario, celebrado en la sede de BBVA en Palma, donde se han dado cita representantes de la Administración Pública y diferentes agentes implicados del sector agroalimentario para reflexionar sobre el futuro del sector primario en las Islas Baleares.
La sesión arrancó con una pregunta clave: ¿cómo conectar de nuevo al consumidor con el producto local tras el auge del “kilómetro cero” durante la pandemia? La preocupación por una desconexión creciente fue compartida por varios asistentes al foro, que también alertaron sobre las dificultades de rentabilidad.
Pablo Mas, responsable segmentó Agro en BBVA: “El sector agroalimentario fue motor durante la pandemia. Pero desde entonces se ha ido diluyendo”, afirmó el representante de BBVA, quien añadió: “Tenemos que dar al sector primario la importancia que merece, desde las administraciones hasta las empresas. Hay que acompañar a quien emprende, y eso lo hacemos con especialización, cercanía y productos financieros adaptados a cada necesidad del campo”.
Desde el ámbito institucional, Pilar Amate, consellera insular de Promoción Económica y Desarrollo Local del Consell de Mallorca destacó el compromiso de la institución con la promoción del producto local, al que definió como “la base de nuestra economía agraria y cultural”. Además, introdujo un enfoque educativo: “Tenemos un problema de base. Hay que ir a los colegios. No podemos construir futuro sin generar vocaciones desde la escuela”.
Xisco Salvà, gerente de ASAJA, expuso con claridad algunos de los principales obstáculos estructurales: “Falta mano de obra, la mayoría de nuestros agricultores tienen más de 55 años, y la carga burocrática es desproporcionada. Además, los productos locales deberían integrarse mejor en la oferta hotelera; no es una lucha, es una oportunidad”.
Salvà destacó que el producto local puede ser una herramienta potente de promoción turística en el marco de la nueva ley turística: “No hablamos solo de agricultura, sino de una alternativa que añade valor al territorio”.
Desde una visión ecológica, Miquel Coll, presidente de APAEMA, subrayó la importancia de prestigiar el producto local, aunque advirtió: “No se trata de convertirlo en un producto gourmet inaccesible, sino en un producto digno, con identidad y arraigo”.
Uno de los momentos más contundentes vino de la mano de Tiffany Blackman, delegada de Aubocassa, quien calificó la situación actual del sector oleícola como “trágica”: “La palabra rentabilidad, en un momento donde innovar es clave, se ha vuelto casi inalcanzable.Blackman ha apostado por la necesidad de prestigiar el producto local y el trabajo en el campo como un equilibrio con el conocimiento popular del sector que estan dando iniciativas como el programa Uep, com anam.
Aun así, iniciativas como Uep, Com Anam nos han ayudado a visibilizar nuestro trabajo”. Blackman fue especialmente crítica: “Lo nuestro lo protegemos, pero no lo defendemos”.
Desde Unió de Pagesos, Joan Gaià apeló a la dimensión cultural y paisajística del campo: “Si ‘fora vila’ se muere, mueren muchas cosas con ella. Mallorca dejará de ser atractiva también para el visitante. El producto local debe ser rentable y el sector turístico se lo tiene que creer”.
Luis de la Serna, CEO de Producto de Aquí, apuntó hacia la falta de estrategia comunicativa: “La promoción es baja y dispersa. ¿Dónde encuentro una sobrasada o un aceite de calidad? Necesitamos construir una marca potente, reconocida a nivel mundial, acompañada de una buena política de distribución y comercialización”.
De la Serna también criticó el modelo de ayudas actual: “Las ayudas son muchas pero pequeñas y efímeras. Necesitamos un escenario más estructurado”.
Conxa Rosillo, de la IGP Vi de la Terra Mallorca, fue directa: “Mallorquins pata negra queden pocs”. Además, quiso matizar que: "Lo que falta es un pacto claro y transversal para proteger el territorio y la actividad agraria. El producto local no puede competir en precio, pero sí en valor. Si no garantizamos la rentabilidad, no hay relevo generacional ni futuro para el campo". Así apeló Rosillo directamente a la corresponsabilidad del sector turístico y las administraciones.
La mesa también abordó la falta de coordinación entre producción local y consumo turístico. Se presentaron experiencias piloto como Revive - una iniciativa europea impulsada por la Cámara de Comercio de Mallorca y coordinada por AETIB y la Mancomunitat del Pla de Mallorca - que busca conectar el sector agro con el turístico mediante herramientas digitales, facilitando la trazabilidad de los productos y creando un modelo de “turismo corresponsable”. En palabras de Lucia Goberna, responsable en proyectos europeos y sostenibilidad. Cámara de Comercio de Mallorca: “Necesitamos estructurar mejor la relación entre oferta agraria y demanda turística. Hay que pasar del discurso a la acción y establecer compromisos de compra reales”. Además puso en valor que se deben: “Crear experiencias turísticas ligadas a productores locales, mejorar la comercialización mediante soluciones digitales y plataformas B2B, como códigos QR de trazabilidad”.
Los asistentes coincidieron en la necesidad de una estrategia común que integre a todos los actores, desde instituciones hasta restauradores y grandes cadenas hoteleras.
La jornada cerró con un consenso general: para regenerar el sector agroalimentario es imprescindible revalorizar el producto local, fomentar el relevo generacional, facilitar la digitalización y generar una alianza real con el turismo. Mallorca necesita reconectar con su tierra para asegurar un futuro sostenible.
El evento ha finalizado con el agradecimiento de los asistentes y con un finger food networking con producto local.
En los próximos días, economiademallorca.com realizará una ampliación de contenidos con las opiniones de todos los participantes en este evento plenamente consolidado del cual se realizaran este mismo año dos nuevas ediciones de la mano de BBVA.

