La responsable de sostenibilidad de RIU Hotels & Resorts detalla cómo la cadena avanza en circularidad, reducción de desperdicios, eficiencia de recursos y certificaciones que avalan su compromiso ambiental en Mallorca.
La sostenibilidad se ha convertido en un pilar estratégico para RIU Hotels & Resorts, especialmente en destinos insulares como Mallorca, donde la disponibilidad de recursos y la protección del entorno son determinantes. Xisca Sitjar, Operational Sustainability Manager de la compañía, explica cómo se integran los criterios ambientales, sociales y económicos en la operativa diaria de los hoteles, el papel de las certificaciones como garantía externa, y la implicación de los 39.000 empleados que hacen posible esta transformación hacia un modelo cada vez más circular y eficiente.
-¿Podrías contarnos brevemente cuál es tu papel como Operational Sustainability Manager en RIU Hotels & Resorts y cómo se traslada esta labor a los hoteles de Mallorca?
-Mi papel y el de mi equipo consiste en apoyar a los equipos de los hoteles a integrar la sostenibilidad en las operaciones y gestión diaria de los establecimientos. No solo buscamos la responsabilidad ambiental y social, sino que también buscamos la eficiencia económica. En Mallorca, esto se traduce en acciones de circularidad y optimización de recursos, vitales por la limitación de recursos y la dependencia del ecosistema en la isla.
-¿Cómo encaja la sostenibilidad dentro de la estrategia global de RIU y qué importancia tienen las certificaciones en este camino?
-La sostenibilidad ya no es un coste o una opción; es un factor clave para la resiliencia, la rentabilidad y la reputación de la marca a largo plazo. Las certificaciones externas son cruciales en este camino porque actúan como un mecanismo de verificación y credibilidad y nos dan una foto real que nos confirma dónde estamos, nos ayudan a identificar los puntos de mejora y a realizar planes de acción específicos para conseguir nuestros objetivos.
-Los hoteles RIU de Mallorca cuentan con la certificación ECOSTARS. ¿Qué representa esta distinción y qué esfuerzos han sido necesarios para obtenerla?
-El valor de la certificación de Ecostars, en comparación con certificaciones más generales, radica en su especialización y enfoque en el sector hotelero. Mientras otras certificaciones se centran en normas de gestión ambiental, aplicables a cualquier tipo de empresa, Ecostars se ha diseñado específicamente para las particularidades de la industria hotelera. Su plataforma de análisis comparativo. Nos ha proporcionado una visión clara de nuestros consumos al comparar nuestros hoteles con una amplia comunidad de establecimientos de características y destinos similares. Nos ha permitido identificar áreas de mejora y nos motiva a optimizar nuestro rendimiento continuamente.
-También habéis logrado la certificación AENOR “Desperdicio Alimentario Cero”. ¿Cuáles han sido los principales desafíos para reducir el desperdicio de alimentos en un entorno hotelero tan complejo?
-Son muchos los desafíos para reducir el desperdicio de alimentos en el entorno hotelero. El primero es encontrar el equilibrio en los buffets, para mantener la percepción de abundancia y variedad para el cliente mientras se reduce la cantidad de comida expuesta. Esto se aborda con una frecuente reposición en pequeñas cantidades.
La gestión del desperdicio del cliente es otro desafío. Controlar el sobrante de los platos, especialmente en bufés de todo incluido, mediante una sutil concienciación y el uso de platos y porciones más pequeñas. La cultura del personal también es un reto importante, dada la rotación estacional. Mantener a todo el equipo motivado y formado constantemente con el objetivo de “Cero Desperdicio Evitable”. Así mismo, la gestión del excedente inevitable es también importante. Aseguramos que el pequeño sobrante, que no se puede evitar, termine en el vertedero.
-La Estrategia 100 % Circular es otro reconocimiento importante. ¿Qué significa realmente aplicar un modelo circular en la gestión hotelera y qué medidas concretas habéis implementado para hacerlo posible?
-Los Planes de Circularidad son el mecanismo legal de Baleares para transformar la infraestructura turística de la isla, asegurando que la sostenibilidad sea una condición de operación y no una opción de marketing, lo que tiene un impacto directo y muy profundo en la gestión diaria de hoteles como los de RIU. Las medidas adoptadas están relacionadas con la reducción de consumos energéticos, agua, residuos, y con la implementación de buenas prácticas sostenibles relacionadas con Gobernanza y compras sostenibles.
-En cuanto a la certificación AENOR de “Huella de Carbono CO₂ Calculado”, ¿cómo se ha medido este indicador?
-La medición, avalada por AENOR, sigue estándares internacionales rigurosos, principalmente el Protocolo GHG (Greenhouse Gas Protocol), que se enfoca en dos alcances principales: Alcance 1, que son las emisiones que la organización produce directamente y sobre las que tiene un control total. Y Alcance 2, que son las emisiones generadas por la electricidad comprada y consumida por el hotel.
"Los avances en sostenibilidad influyen positivamente en la decisión de alojamiento de una parte de clientes"
-¿Cómo ha reaccionado el cliente de RIU ante estos avances en sostenibilidad? ¿Percibís que influye en su decisión de alojarse o en su experiencia durante la estancia?
-Sí, definitivamente percibimos que los avances en sostenibilidad influyen positivamente en la decisión de alojamiento de una parte de clientes y, crucialmente, en su experiencia y satisfacción durante la estancia.
-¿Qué papel juega el personal de los hoteles en la consecución y mantenimiento de estas certificaciones, y cómo se fomenta su implicación en el día a día?
-Juega un papel crucial. Cuando me preguntan cuántas personas componen el equipo de sostenibilidad de RIU, siempre les digo que somos 39.000 personas, es decir, el total de los trabajadores de la compañía.
-Desde el punto de vista operativo, ¿cómo lográis integrar las exigencias de sostenibilidad con la necesidad de mantener altos estándares de calidad y rentabilidad en la gestión hotelera?
-La integración se logra mediante un enfoque triple que prioriza la eficiencia y el diseño del servicio. La formación y concienciación continua de todos los empleados es indispensable. La sostenibilidad en lugar de ser un añadido tardío se integra directamente en el diseño de las instalaciones y los procesos operativos. Las exigencias de sostenibilidad nos obligan a monitorizar y optimizar procesos internos. Se convierte lo que antes era un residuo en un valor o ahorro, como por ejemplo la monitorización del desperdicio alimentario que nos permite ajustar pedidos y reducir el gasto en materias primas, mejorando el margen de beneficio sin comprometer la oferta de calidad.
"Se convierte lo que antes era un residuo en un valor o ahorro"
-A nivel personal, ¿qué te motiva a seguir impulsando la sostenibilidad en la hotelería y qué mensaje te gustaría transmitir al sector turístico de las Islas Baleares?
-A nivel personal, operar en un destino como las Islas Baleares ofrece una motivación extra. Aquí el entorno natural esta vinculado directamente a la viabilidad del negocio hotelero. La sostenibilidad en hostelería no puede ser un check-list estático, es un campo de innovación continua. Creo firmemente en que las diversas certificaciones nos ayudaran a conseguir que el destino sea un referente en sostenibilidad en un futuro.
