viernes. 22.09.2023

El Tesoro Público español ha celebrado este jueves una nueva subasta de deuda en la que ha colocado casi 7.000 millones de euros (6.926 millones) en cuatro denominaciones distintas de bonos y obligaciones, con un interés marginal que, en todos los casos, se ha incrementado.

Esto supone que España paga más a los inversores que adquieren este tipo de deuda.

Según los datos de la puja, la segunda del mes de septiembre, la mayor parte del volumen colocado ha sido en obligaciones a diez años, de las que el Tesoro ha vendido 2.598 millones de euros, a un interés marginal del 3,668%, superior al 3,613% previo.

Por otro lado, España ha adjudicado otros 1.944 millones de euros en otras obligaciones a diez años, pero con una vida residual de tres años y dos meses. El rendimiento aplicado ha sido del 3,315%, también más elevado que el 3,251% anterior.

El Tesoro también ha subastado otras obligaciones a treinta años, a un interés que ha superado el 4%. En concreto, al 4,193%, frente al 3,985% previo.

De este tipo de deuda se han colocado 1.902 millones.

Por último, España ha vendido otros 482 millones de euros en unas obligaciones a quince años indexadas a la inflación, pero con una vida residual de siete años.

El interés de este tipo de deuda ha sido del 1,035%, también más elevado que el 0,886% aplicado en la puja previa.

En total, el Tesoro ha adjudicado esos 6.926 millones de euros, en la parte alta del objetivo, que oscilaba entre los 5.750 y los 7.250 millones.

La demanda ha rozado los 12.600 millones de euros, con lo que la ratio de la subasta -diferencia entre lo solicitado y lo finalmente adjudicado- ha sido de 1,8 veces.

España ha realizado una nueva subasta justo una semana antes de que el Banco Central Europeo (BCE) se reúna para decidir acerca de la evolución de la política monetaria.

Y ello, en un escenario de debilidad de los datos económicos, y de escalada del precio del crudo, lo que incrementa el miedo a una mayor inflación y un nuevo endurecimiento de la política monetaria.

En este contexto, la rentabilidad de la deuda soberana se mantiene al alza, y el bono español a diez años, el de referencia, cotiza en el 3,66%.

El Tesoro capta casi 7.000 M€ en bonos y obligaciones y eleva de nuevo el interés