El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado un plan anticrisis de 5.000 millones de euros diseñado para proteger a ciudadanos, pymes y sectores estratégicos ante el impacto de la guerra en Oriente Medio. Las medidas, que entrarán en vigor “mañana mismo”, buscan reducir la presión sobre la economía doméstica y empresarial.
Entre las acciones más relevantes, se ha reducido el IVA de los carburantes al 10%, el mínimo permitido por la Unión Europea, lo que permitirá a los conductores ahorrar hasta 30 céntimos por litro y unos 20 euros por depósito de un coche medio. En energía, el plan contempla una reducción del 60% en los impuestos de la electricidad, incluyendo la suspensión del impuesto sobre la producción de energía eléctrica y la bajada del impuesto especial al 0,5%.
Además, el Ejecutivo ha decidido rebajar el IVA de electricidad y gas del 21% al 10% y establecer límites al precio del butano y del propano. Los descuentos del bono social eléctrico se extenderán hasta diciembre de 2026, se reforzará el bono social térmico y se mantendrá la prohibición de cortar suministros esenciales a los hogares más vulnerables.
El plan también incluye medidas de apoyo a la vivienda y a las empresas, aprobadas mediante dos reales decretos ley, beneficiando en total a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas. Sánchez afirmó que estas acciones no eliminarán por completo los efectos de la guerra, pero los harán “menos agresivos y más llevaderos”.
El presidente destacó que España contará con “el mayor escudo social y político de toda la UE” y que las medidas se mantendrán mientras sea necesario, con posibilidad de ampliarlas si la crisis se intensifica. Sánchez alertó de que el conflicto internacional ya provoca las primeras repercusiones de un terremoto económico global, aunque aseguró que con estas medidas España afrontará la situación con mayor resiliencia y protección para hogares y empresas.
