sábado. 18.07.2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un nuevo golpe en su política proteccionista al anunciar un arancel del 25% para todos los automóviles importados. La medida, que entrará en vigor el 2 de abril, forma parte de su estrategia para fortalecer la manufactura nacional y atraer inversión extranjera al país.

"Si fabricas tu coche en Estados Unidos, no hay aranceles", sentenció Trump desde la Casa Blanca, poco antes de firmar la orden ejecutiva. El mandatario confía en que esta acción incentive a las marcas automotrices a establecer plantas en suelo estadounidense, poniendo como ejemplo a Honda, que recientemente decidió fabricar un nuevo modelo en Indiana en lugar de México.

El arancel también se aplicará a camiones ligeros y, según las estimaciones de Trump, podría generar entre 600.000 millones y un billón de dólares para las arcas del país en solo dos años. Además, el presidente sugirió que el Congreso apruebe una desgravación fiscal en la compra de vehículos fabricados en EE.UU., incentivando aún más la producción local.

Trump ha bautizado el 2 de abril como el "día de la liberación" y adelantó que ese mismo día anunciará una nueva serie de aranceles recíprocos contra países que imponen barreras comerciales a los productos estadounidenses. En particular, criticó a la Unión Europea y sus restricciones sobre productos agrícolas de EE.UU.

Desde su regreso a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, Trump ha redoblado su ofensiva comercial, utilizando los aranceles como herramienta para reducir el déficit comercial, incentivar la inversión extranjera y, según sus declaraciones, presionar en asuntos como la migración y el tráfico de fentanilo. Su postura proteccionista ha vuelto a sacudir el tablero del comercio internacional, desatando preocupación entre fabricantes y aliados comerciales.

Trump desata una guerra comercial con un arancel del 25% a los coches importados