sábado. 18.07.2026

El futuro del euríbor dependerá de su capacidad para adaptarse a un entorno de cambios estructurales en los mercados financieros, mayores exigencias regulatorias y la coexistencia con nuevas referencias basadas en el tipo de interés de referencia a un día de la eurozona.

Así se desprende del artículo "Euríbor, de índice interbancario a referencai crucial en el sistema financiero europeo", elaborado por María José Gómez Yubero, responsable del área de Índices de Referencia en la Dirección General de Política Estratégica y Asuntos Internacionales de la CNMV, y que se incluye en el primer boletín semestral de 2026 del regulador.

En ese boletín, la CNMV incluye cuatro apartados. El primero sobre mercados de valores y sus agentes: situación y perspectivas; un segundo de informes y análisis en el que incluye uno de los modelos de lenguaje y mercados financieros; otro del euríbor y un tercero del resultado de la encuesta de ESMA (la autoridad europea de valores y mercados, por sus siglas en inglés) sobre el uso de la inteligencia artificial en los mercados de valores; y en tercer y cuarto apartado, un anexo legislativo y otro estadístico, respectivamente.

El artículo sobre el euríbor se basa a su vez en el documento ocasional de la CNMV "Tres décadas de Euribor: viabilidad y perspectivas de evolución", elaborado conjuntamente con Ignacio Ollero García Agulló y Miguel Palomero Aguilar, y la CNMV hace hincapié en que su contenido refleja exclusivamente las opiniones de sus autores y no representa necesariamente la posición oficial de la CNMV ni de otra institución.

El escrito destaca que, tres décadas después de su creación, el euríbor sigue ocupando una posición central en el sistema financiero europeo y, lejos de haber sido desplazado por la reforma internacional de los índices de referencia, ha demostrado una notable capacidad de adaptación a un entorno regulatorio y de mercado mucho más exigente, reforzando su gobernanza, su metodología y su supervisión.

Asimismo, continúa teniendo implicaciones directas sobre la estabilidad financiera, la protección de consumidores e inversores, y la eficacia de la política monetaria.

El informe refleja que la experiencia de los últimos años muestra que la decisión europea de preservar el euribor, frente a la eliminación de otros índices como el LIBOR, ha respondido a una lógica económica sólida.

A pesar de ello, se expone que la continuidad del euribor no está exenta de desafíos, ya que la reducción estructural de la actividad en los mercados monetarios no garantizados, los costes asociados a la participación en el panel de contribuidores y el problema del 'free rider' (accionistas minoritarios en una opa que se benefician del aumento del precio de las acciones generado por el comprado) plantean cuestiones relevantes sobre su eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.

El futuro del euribor dependerá también de iniciativas como el posible aprovechamiento de las transacciones reportadas al Informe Estadístico del Mercado Monetario (MMSR) o la evolución hacia esquemas de supervisión más intensamente apoyados en el sector público. EFECOM

El futuro del euríbor dependerá de su ajuste al cambio, según un informe que publica CNMV