La internacionalización vuelve a situarse como uno de los grandes retos estratégicos para las pymes baleares. En un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, los cambios regulatorios y las tensiones comerciales internacionales, empresarios y expertos coincidieron este jueves en Palma en la necesidad de reforzar el acompañamiento y la planificación para competir en nuevos mercados.
Ese fue uno de los mensajes centrales de la jornada “Empresas en expansión: competir en nuevos mercados”, organizada por BBVA y CAEB, en la que participaron representantes institucionales, entidades financieras y casos empresariales de Baleares con experiencia internacional.
La directora de Zona Baleares de BBVA, Susana Llombart, abrió el encuentro destacando que muchas empresas “no quieren quedarse donde están” y buscan crecer fuera de España pese a las dificultades actuales. “Competir exige muchas cosas y para las pymes supone un momento de decisión importante”, señaló, poniendo el foco en la necesidad de adaptación, rapidez y eficiencia en un entorno económico cambiante.
Durante la jornada, la directora territorial de Comercio e ICEX en Baleares, María Luisa Nuño López, destacó que la internacionalización aporta ventajas competitivas, resiliencia e innovación a las empresas. “Cada vez más compañías nacen con visión global en su ADN”, afirmó.
Nuño insistió en que salir al exterior requiere “estrategia y planificación”, comenzando por un diagnóstico interno de la empresa y un análisis de los mercados potenciales. En este sentido, recordó el papel de ICEX como organismo de acompañamiento a través de su red de más de 100 oficinas repartidas por todo el mundo.
“La incertidumbre actual es puntual, pero las reglas cambian prácticamente a diario y las empresas necesitan información constante”, advirtió. También señaló que la Unión Europea sigue siendo el mercado más accesible para las pymes baleares, mientras que países como Estados Unidos presentan mayores exigencias regulatorias y aduaneras. Además, apuntó al potencial de acuerdos comerciales como el de MERCOSUR, como vía de apertura a mercados históricamente más protegidos.
Uno de los testimonios empresariales de la jornada fue el de Pedro José Payeras, gerente de Fusteria Campanet, una empresa mallorquina con más de 50 años de trayectoria que ha llevado proyectos a mercados como Nueva York, Dubai o Luxemburgo.
Payeras explicó que el salto internacional surgió inicialmente a raíz de un pedido directo de un cliente. “Sabíamos cómo actuar, pero fue el propio cliente quien nos acompañó en ese primer proceso”, relató.
La experiencia les permitió descubrir la complejidad normativa de determinados mercados, especialmente en Estados Unidos, donde las restricciones sobre materiales y certificaciones son especialmente estrictas. “Si el material no cumple la normativa, el contenedor puede llegar a destruirse en aduana”, explicó. En cambio, señaló que operar en Europa resulta mucho más sencillo y que destinos como Londres o Dubai ofrecieron menos trabas administrativas.
Aun así, defendió que el proceso compensa el esfuerzo. “Una vez das el primer paso, todo se facilita”, afirmó. Además, subrayó que la internacionalización ha contribuido a mejorar los procesos internos, la profesionalización del equipo y el orgullo de la plantilla. “Para la empresa y el personal es importante trabajar a nivel internacional”, añadió.
Por parte de BBVA, Alberto Carretón Ballester, director del Segmento Pymes Territorial Este, explicó que la internacionalización suele responder a dos factores: la necesidad de encontrar nuevos mercados o la detección de oportunidades de demanda exterior.
Según detalló, expandirse internacionalmente permite diversificar riesgos, generar oportunidades de crecimiento y acelerar la transformación digital de las compañías. “Escuchamos a la empresa, entendemos su plan y la acompañamos no solo con financiación, sino también con profesionalización y apoyo en el día a día”, indicó.
Carretón destacó además el papel de la inteligencia artificial en la gestión empresarial y en la reducción de la incertidumbre operativa. Desde BBVA, señaló, ya trabajan con herramientas digitales y socios tecnológicos que ayudan a determinar si una pyme está preparada para salir al exterior y si existe demanda para su producto en determinados países.
La IA también centró parte del debate desde el punto de vista institucional. María Luisa Nuño aseguró que la tecnología y la digitalización “son vitales” para reducir costes de entrada y mejorar la toma de decisiones en procesos de internacionalización. “Los agentes de IA permiten identificar oportunidades, trabajar estrategias de pricing o detectar contactos B2B desde una posición mucho más cómoda y basada en datos”, apuntó.
Los participantes coincidieron en que Baleares cuenta con empresas con capacidad y visión internacional, aunque todavía con un peso exportador inferior al de otras comunidades autónomas. En este escenario, tanto BBVA como ICEX y CAEB defendieron la importancia del acompañamiento especializado para que las pymes puedan transformar el riesgo internacional en una oportunidad de crecimiento sostenible.
