domingo. 21.07.2024

La Comisión Europea advirtió a España de que puede encontrar "desafíos" a medida que avanza en la ejecución del plan de recuperación, especialmente una vez pueda recibir los 84.000 millones en créditos, por lo que recomendó reforzar la "capacidad administrativa" para absorber todos los fondos, también los de cohesión.

Así consta en el informe de implementación del plan de recuperación que el Ejecutivo comunitario publicó este martes y que incluye breves capítulos por países, justo en el momento en el que la institución está evaluando la adenda del plan presentada por el Gobierno el pasado 6 de junio para tener acceso a la parte de préstamos.

"La ejecución del plan de recuperación de España hasta ahora ha avanzado, pero se enfrenta a algunos desafíos de aquí en adelante", señala el texto, en el que Bruselas también apunta que el país es uno de los "más avanzados", pero advierte al mismo tiempo de que la revisión del plan supone doblar su tamaño.

"Esto debería estar acompañado por una capacidad administrativa reforzada suficiente para asegurar así una absorción efectiva y eficiente de los fondos de recuperación y resiliencia y de otros fondos de la UE y nacionales disponible", sugiere la Comisión Europea.

Hasta ahora, España ha recibido 37.000 millones del plan de recuperación, de los cuales 9.000 son parte del anticipo y otros 28.000 se corresponden con los tres desembolsos que estaban vinculados al cumplimiento de 121 reformas o inversiones.

Bruselas destaca en el documento que, sobre la base de los datos aportados por las autoridades españolas, las inversiones desplegadas gracias a los fondos de recuperación "están en la senda correcta", puesto que el 76% de los más de 50.000 millones de la financiación presupuestada para 2021 y 2022 "fueron comprometidos para finales de 2022".

Por otro lado, el informe del Ejecutivo comunitario recuerda que 20.600 millones han sido transferidos a las comunidades autónomas "para ejecutar inversiones dentro del plan de recuperación y resiliencia".

La Comisión Europea está evaluando actualmente la adenda del plan español, que una vez aprobada daría a España acceso a los 84.000 millones asignados en forma de créditos y a otros 10.000 millones en transferencias, que se sumarían a los 69.500 millones ya disponibles.

En este sentido, la vicepresidenta primera en funciones del Gobierno, Nadia Calviño, reiteró este martes que el Gobierno está "terminando el trabajo técnico con la Comisión Europea para que cuanto antes se ponga en marcha ya el proceso de aprobación de la adenda" y que espera que la aprobación se produzca "en las próximas semanas", de modo que pueda además solicitar el cuarto pago de 10.000 millones de euros "de aquí a final de año".

En declaraciones a la prensa antes de presentar las prioridades de la presidencia europea en la comisión de Industria del Parlamento Europeo, aseguró además que España ha "venido reforzando los mecanismos de gestión pública", introduciendo mecanismos robotizados para automatizar procesos y reducir la carga burocrática de las empresas, con una oficina técnica para apoyar a los ayuntamientos o con programas de digitalización entre comunidades autónomas, entre otras medidas.

"Seguiremos reforzando la capacidad administrativa de nuestro país (...) para que como resultado de los fondos europeos tengamos además una administración más eficiente", dijo.

En el conjunto de la UE, el Ejecutivo comunitario ha desembolsado hasta ahora 153.400 millones de euros a 21 estados miembros, lo que supone solo un 22% del total de 707.000 millones de euros que deberían entregarse a los países en 2026 pese a que el programa se acerca ya a su ecuador.

Aunque originalmente se pusieron 800.000 millones a disposición de los Veintisiete, los países no llegaron a solicitar todos los préstamos, solo un 75% de ellos, por lo que los desembolsos finales y, por consiguiente las necesidades de financiación en los mercados, serán menores de lo previsto inicialmente.

Bruselas, no obstante, defiende que el despliegue del fondo está "firmemente en marcha" y, como ejemplo, señala que los fondos han proporcionado apoyo a 1,4 millones de empresas, han permitido que 6 millones de personas reciban educación y formación; y ahorrado 22 millones de megavatios en energía gracias a las medidas incluidas en los planes de recuperación de los países.

Bruselas recomienda a España reforzar su administración para absorber los fondos