La economía de Felanitx se caracteriza por un perfil mixto, aunque con una clara dominancia del sector servicios y con singularidades interesantes dentro del mapa económico mallorquín. Así se desprende de la radiografía económica que economiademallorca.com ha realizado a partir a partir de los datos ofrecidos por herramienta Iespecialización de la Fundació Impulsa.
Felanitx genera un producto interior bruto cercano a los 433 millones de euros y da empleo a unas 6.600 personas a través de 681 empresas.
El municipio presenta una estructura económica donde el sector terciario concentra la mayor parte de la actividad, aunque sin alcanzar los niveles de especialización turística de otros municipios insulares de fuerte orientación vacacional. El peso de la construcción y la presencia residual, pero aún relevante, de la industria y del sector primario dibujan un modelo productivo relativamente diversificado dentro de los estándares de Baleares.
Domina el sector servicios, pero con matices
Los servicios representan el 75,7% del PIB local, con unos 327,6 millones de euros anuales y el 67,8% del empleo del municipio, además de concentrar el 65,3% del tejido empresarial.
Aunque los servicios lideran la economía, Felanitx no es un municipio con una dependencia turística tan intensa como otros enclaves costeros de Mallorca, lo que introduce cierto equilibrio en su estructura productiva y permite que convivan actividades orientadas al visitante con un tejido de servicios pensado también para la población residente.
Alojamiento, restauración y turismo
El subsector de alojamiento y restauración es el más relevante del municipio desde el punto de vista económico, con una facturación cercana a los 89 millones de euros anuales. Este segmento representa aproximadamente el 19% del PIB local y da empleo a cerca de 1.300 personas, lo que equivale al 19,7% de los ocupados del municipio. El tejido empresarial vinculado a esta actividad está formado por 107 establecimientos, que suponen alrededor del 15% del total de empresas de Felanitx.
Este dato confirma la importancia de la actividad turística, aunque también evidencia que el municipio mantiene un nivel de especialización turística moderado dentro del contexto balear, lejos de los niveles de dependencia de otros núcleos costeros.
Actividades inmobiliarias: un motor económico singular
Uno de los rasgos más llamativos de la economía local es el peso de las actividades inmobiliarias, que generan cerca de 73,8 millones de euros al año, lo que representa alrededor del 17% del PIB municipal. Este subsector presenta una característica especialmente destacable: su elevada facturación se concentra en un número relativamente reducido de trabajadores y empresas, con aproximadamente 80 ocupados y 17 compañías operando en este ámbito.
La relación entre producción económica y empleo directo sugiere la existencia de un mercado inmobiliario de alto valor añadido o con un fuerte componente de intermediación patrimonial, un fenómeno que aporta dinamismo económico pero que también puede reflejar una menor intensidad laboral del sector.
Comercio
El comercio constituye un pilar importante para el funcionamiento económico cotidiano de la localidad. Este subsector genera cerca de 40 millones de euros anuales, algo más del 9% de la economía local, y da empleo a alrededor del 10% de la población ocupada, es decir, unas 663 personas.
El comercio concentra 98 establecimientos, que representan el 14,4% del tejido empresarial del municipio. Se trata de una actividad que cumple un papel fundamental como soporte de la vida económica local y como servicio básico tanto para residentes como para visitantes.
Las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento alcanzan una facturación cercana a los 28 millones de euros al año, lo que equivale al 6% del PIB municipal y cerca del 7% del empleo local. Este segmento agrupa alrededor de 100 empresas y contribuye a reforzar el atractivo social y turístico del municipio, aunque su peso económico es claramente secundario frente a la hostelería o el inmobiliario.
Las actividades auxiliares y administrativas aportan aproximadamente 17,7 millones de euros, lo que supone alrededor del 4% del PIB de Felanitx. El resto de actividades del sector servicios mantiene un papel más testimonial dentro de la estructura productiva local.
Construcción: un pilar económico relevante
El sector de la construcción ocupa una posición especialmente significativa en Felanitx, con un peso económico del 17,7% del PIB local, equivalente a unos 76,7 millones de euros anuales. Además, concentra el 21% del empleo municipal y el 23% del tejido empresarial del municipio.
Este comportamiento refleja la importancia de la actividad edificatoria vinculada al desarrollo urbano, la rehabilitación del parque residencial y la dinámica del mercado de vivienda, elementos que continúan siendo fundamentales en la economía local.
Industria: un papel secundario pero estable
La industria representa un 5,3% de la economía local, con una producción estimada en torno a los 24 millones de euros anuales. Su contribución al empleo alcanza el 7,8% y agrupa cerca del 6,9% de las empresas del municipio.
Aunque no actúa como sector tractor, la industria cumple una función de equilibrio dentro del sistema productivo de Felanitx, aportando estabilidad y diversificación a la economía municipal.
La agricultura, la ganadería y la pesca tienen un peso muy reducido dentro de la economía de Felanitx, representando aproximadamente el 1% del PIB municipal, con una producción cercana a los 5,3 millones de euros. El empleo asociado alcanza el 3,1% de los trabajadores y el tejido empresarial se sitúa en torno al 4% del total del municipio.
A pesar de su reducido impacto macroeconómico, este sector mantiene un valor cultural, paisajístico y territorial relevante para la identidad del municipio.
Perspectiva general
La economía de Felanitx se sostiene sobre un esquema de servicios diversificados, con un peso notable de la construcción y un mercado inmobiliario con alta facturación. No se trata de un municipio de especialización turística extrema, sino de un territorio con una base productiva más distribuida, donde conviven el comercio local, la hostelería, el ocio y la actividad constructiva.
Este perfil puede ofrecer cierta resiliencia frente a los ciclos turísticos, aunque también plantea desafíos relacionados con la modernización del tejido productivo y la necesidad de avanzar hacia actividades de mayor valor añadido que permitan fortalecer la calidad del empleo local.
