viernes. 12.06.2026

La economía de Baleares encara los próximos años con un mensaje claro: más empleo y menos paro. Según las previsiones que ha presentado en Palma BBVA Research, el archipiélago creará en torno a 23.000 puestos de trabajo entre 2025 y 2027, en un contexto de crecimiento sostenido que permitirá reducir la tasa de desempleo hasta el 8,2%.

Este avance del mercado laboral se produce en paralelo a un crecimiento económico que seguirá situándose por encima del conjunto de España. Tras cerrar 2025 con un incremento del PIB del 3,2%, las previsiones apuntan a una expansión del 2,5% en 2026 y del 2,0% en 2027. Aunque el ritmo se modera, la economía balear mantendrá su dinamismo relativo.

El empleo será, de hecho, el principal pilar de este ciclo. La fortaleza del mercado laboral ya se dejó notar en 2025, cuando la afiliación, pese a desacelerarse, creció más que en el conjunto nacional. Esta tendencia continuará en 2026, impulsada por sectores como los servicios públicos, la hostelería y el comercio, que siguen liderando la creación de puestos de trabajo. Así lo ha indicado Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España, que ha estado acompañado por José Manuel Mieres, director territorial de BBVA en la Este y Antonio Carreto, director de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA en la Regional Este.

El crecimiento del empleo se produce en un entorno de cierta desaceleración económica, especialmente vinculada al turismo. El sector, clave para Baleares, comienza a mostrar signos de agotamiento en algunos indicadores, como el gasto de turistas nacionales no residentes o la moderación del gasto internacional.

Sin embargo, este menor impulso del turismo está siendo compensado por la demanda interna, que gana protagonismo. El consumo de los hogares continúa creciendo, aunque a un ritmo más moderado, apoyado por la mejora de los salarios y unas condiciones financieras más favorables.

Salarios al alza y crédito más accesible

Uno de los factores que explican la resiliencia del empleo es la mejora del poder adquisitivo. Los salarios pactados en convenio crecerán por encima del 5%, superando a una inflación que se sitúa en torno al 3,1%. Esta evolución permitirá sostener el consumo y reforzar la actividad económica.

A ello se suma un entorno financiero más favorable. La reducción de los tipos de interés hasta niveles cercanos al 2% facilita el acceso al crédito, impulsando tanto el consumo como la inversión. Sectores como el inmobiliario podrían beneficiarse especialmente de este contexto, con una recuperación de la construcción residencial y un aumento de los visados de obra.

El papel clave de la inmigración

El informe también destaca el papel de la inmigración en la evolución del mercado laboral. Desde 2022, cerca del 60% del crecimiento del empleo en Baleares se explica por la llegada de población extranjera, un factor clave para sostener la actividad en sectores con alta demanda de mano de obra.

Además, los procesos de regularización podrían incorporar a miles de personas al mercado laboral en los próximos años, contribuyendo a reforzar la base de trabajadores.

Pese a las buenas perspectivas, el informe advierte de varios desafíos. La economía balear sigue muy concentrada en el sector servicios y, en particular, en el turismo, lo que limita su capacidad de diversificación. Además, el aumento de costes y los límites de capacidad del sector turístico plantean interrogantes a medio plazo.

En este contexto, la mejora de la productividad, especialmente en los servicios, será clave para sostener el crecimiento y la creación de empleo.

Con todo, Baleares afronta el horizonte de 2027 con un mercado laboral más sólido, menor desempleo y una economía que, aunque se desacelera, seguirá creciendo por encima de la media nacional. El reto será consolidar este avance en un entorno cada vez más exigente.

La economía balear creará 23.000 empleos hasta 2027 y reducirá paro al 8,2%