El comercio tradicional en Baleares lucha por sobrevivir en un mundo en el que la digitalización avanza a una velocidad imparable. En Palma, muchos comercios emblemáticos cierran sus puertas debido a la falta de relevo generacional y adaptación a los nuevos tiempos. Joana Manresa, presidenta de AFEDECO, repasa los temas de actualidad que afectan a su sector, mostrándose bastante preocupada por el auge del top manta y la falta de aparcamiento, factores que considera muy perjudiciales hacia el comercio de proximidad.
-¿Cuáles son los principales retos que tiene por delante en la presidencia de esta patronal?
-Hace solo cuatro meses que empecé en esta patronal. He empezado con muchas ganas, con mucha ilusión, con mucho trabajo por hacer. Y la verdad es que es un gran reto para mí. ¿Por qué es un gran reto? Porque es una representación del comercio, la máxima patronal que hay en Mallorca. Representamos a un sector importantísimo porque es el 12% del PIB de las Baleares. Movemos mucho dinero. Al final, de trabajadores asalariados en comercio son más de 34.000. El 90% de las empresas de comercio o de los comercios que hay en Baleares son pequeñas empresas, microempresas, que van de 1 a 10 trabajadores.
Y somos el sector que mayor empleo estable crea. Con esas características, es un reto tener que defender las necesidades que tiene el comercio de proximidad en estos momentos. Seguimos defendiendo el PECMA. Creemos que es el paraguas que nos protege ante la creación de nuevos centros comerciales. Es importantísimo seguir luchando, apoyar a los comercios, que al final es con los que tenemos que trabajar para conseguir que se cumpla.
Defendemos las zonas de gran afluencia turística. Creemos que en estos momentos hay un equilibrio y que debemos seguir luchando por ello. Y luego tenemos un montón de problemas que son la lucha del día a día.
Uno de ellos, el top manta, efectivamente, es un problema que tienen todos los comerciantes, que existe debido a que hay unas mafias detrás de esta gente. Es cierto que, en el Ayuntamiento de Palma, en el mes de agosto, se hizo una campaña donde estaban unidos PIMECO y AFEDECO, junto con el Ayuntamiento de Palma, para luchar contra lo que era el comercio top manta. El punto importante es educar al comprador de que no tiene que comprar este tipo de productos, porque al final es una economía sumergida que hace mucho daño al comercio. Aparte de eso, son productos de mala calidad. La imagen que dan de Palma tampoco es la más adecuada.
-¿Qué balance hace de la temporada los meses fuertes en su sector?
-Una de las frases que he dicho siempre es que ha sido una sensación agridulce. Porque esto depende de los meses, ha dependido del sector, ha dependido del subsector y de la zona. Las zonas turísticas han tenido más venta que las zonas no turísticas.
El centro de Palma ha sido más complicado. Se empezó con los meses de junio, julio, que la venta iba bastante bien. A mediados de agosto, septiembre, la venta empezó a bajar. En alimentación, por ejemplo, el sector ha sido muy lineal. Es verdad que hemos vendido más.
Pero como los costos se han incrementado, el beneficio ha sido inferior. Luego habrá otros sectores como, por ejemplo, el sector del textil. El problema que ha tenido el textil es que, si miramos hoy en día, no has vendido un abrigo ni por casualidad. La temperatura ha cambiado completamente y creo que todo lo que es el subsector textil tendrá que adaptarse porque el año pasado ya le pasó lo mismo. Tardó mucho en venir el invierno, por lo cual, se acumula gran cantidad de ropa y tienes problema
-Hemos observado en los últimos meses el cierre de comercios emblemáticos de varios comercios emblemáticos ¿Que soluciones ofrece AFEDECO para paliar esta sangría?
- Es una serie de factores que influyen. El primer factor sería (que hay una falta de relevo generacional, panaderías, pastelerías, mercerías, tiendas de toda la vida que conocemos desde hace 50 o 60 años, al final no hay un relevo y esa tienda se cierra.
Nosotros sabemos desde AFEDECO que el Ayuntamiento desde Comerç se está intentando buscar unas ayudas o unos proyectos para poner en contacto comercios que se van a cerrar con gente que es joven que quiere montar su negocio y quieren ponerlos en contacto para poder seguir con ese tipo de negocios. Es un proyecto guapísimo que desde AFEDECO lo defenderíamos, pero es muy complicado. Sabemos que en ello está.
Otro factor que me gustaría recalcar es el tema de los alquileres que son carísimos, y, también muchos han tenido que cambiar los alquileres porque el centro de Palma es muy caro y se han tenido que ir o han cerrado o se han tenido que ir a la periferia. ¿Más problemas que hay? Hay mucho comercio emblemático (que se tiene que modernizar. La parte informática, la parte de nuevas tecnologías.
Los que se han podido adaptar han creado un nuevo negocio y les irá genial y los que no se han podido subirá la posibilidad de modernizar pues tienen un problema también. Es una suma de problemas que debemos tener en cuenta. Lo que he dicho antes.
Hacer la compra en el comercio de proximidad porque además es mucho más ecológico. Nos están diciendo huella de carbono. Las grandes superficies online son las que más huella de carbono crean. Plásticos, furgonetas de aquí para allá. El comercio de proximidad es el que genera menos problemas ecológicos y encima es el que invierte todo lo que la gente compra en la misma barriada, en el mismo sitio.
"La falta de aparcamiento en Palma reperdcute directamente en el comercio de proximidad"
-¿Cree que la crisis que está viviendo el comercio tradicional va directamente ligado a la falta de aparcamiento?
-Es un problema más. Si decimos que solo es el aparcamiento, no es verdad. El aparcamiento es uno más. Al pequeño comercio le costó mucho superar lo que fue la pandemia y la postpandemia y, todavía, está arrastrando problemas de ello.
Uno de los problemas sería el aparcamiento para poder acceder a lo que es el centro de Palma. Si empiezan a cerrar calles, si no tenemos aparcamiento, todo esto dificulta. Desde AFEDECO lo que estamos intentando negociar o intentamos promocionar con el ayuntamiento es aparcamiento gratis determinados días al año, determinados momentos, en época de baja afluencia turística o que Palma está más vacía, poder facilitar un aparcamiento más económico para que se llegue a un acuerdo con los comerciantes, incluso domingos.
Los domingos en Palma muchas veces no hay casi gente. Sería una forma de atraer a los clientes si tuvieran el aparcamiento gratis para poder venir a Palma.
-Usted se ha opuesto rotundamente a un centro comercial o a zonas de tiendas en el nuevo Club de Mar. ¿Estará satisfecha por el nuevo proyecto?
-Estamos contentos con pequeños comercios porque consideramos que es un club náutico y que tendría que centrarse en la náutica de entrada es una competencia desleal por las condiciones que tiene, que pertenece a puertos del Estado y las condiciones son diferentes a las condiciones del comercio de proximidad que hay en el centro de Palma.
También estamos muy contentos con la decisión política que se ha tomado con el nuevo puerto de Palma. Es decir, es una decisión muy acertada que estamos apoyando porque estamos a favor de que no se crean más grandes centros comerciales.
"Un centro comercial en el nuevo Club de Mar supondría una competencia desleal para muchos comercios de la zona"
-Ha mencionado que la venta ambulante es uno de los grandes hándicaps que tiene el pequeño comercio. ¿Observa buena predisposición por parte de las autoridades para hacer frente a esta problemática?
-Yo creo que las intenciones están. Lo que pasa es que tenemos que seguir luchando. Necesitamos más policía, más control. No solo es hacer un proyecto, hay que seguirlo.
Cada vez que aparece un top manta hay que detener a esa gente y hay que mirar de dónde viene. Es verdad que en los últimos meses el Ayuntamiento de Palma ha cogido o ha podido estudiar o averiguar o coger organizaciones que se dedicaban a ello, a la venta de top manta, pero sigue habiendo, y, tenemos que seguir luchando por ello.
Ya por el daño económico que hace a todos los comercios de al lado y por la imagen tan fea que da de lo que es nuestra ciudad.
-Da la sensación de que el sector del comercio en Baleares es un sector muy poco unido históricamente. Muchas voces, muchas patronales… ¿Qué puede decir al respecto de esto?
-El sector es un sector que tiene muchos problemas posiblemente. (Y es verdad que hay varias patronales, pero todas las patronales de Baleares están bajo el paraguas de lo que es la Confederación Balear del Comercio (CBC), presidida por Mateu Cunill, que trabaja para Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Es cierto que... Igual, hay gente que no conoce la CBC, pero la CBC es la que engloba todas las patronales. Y su puesto de trabajo o su lugar es importantísimo para poder defender de forma unificada lo que es el comercio en las Baleares.
A veces parece que tiene más peso AFEDECO o PIMECO que la propia CBC. AFEDECO sale más en prensa, ya que, cuando hay un tema puntual, es el primero en intentar salir para buscar soluciones. Y la CBC estaría para defender problemas conjuntos en todas las islas. Por eso la perfección que se tiene es esa.
-¿Como valora que en esta Plaza España actual la mayor parte de los negocios sean franquicias?
-Es verdad que, en la Plaza de España, las obras, de 16 meses, hicieron muchísimo daño a todos los comercios colindantes por el cierre de calles, por la dificultad de poder acceder a determinados locales. Y la verdad que hizo muchísimo daño eso.
La imagen de la Plaza España se modificó completamente. Puedes caminar y el suelo no patina, ya que, está nivelado y está más limpio. Teníamos un problema muy grande de gente que dormía en la Plaza España. Teniendo en cuenta que la Plaza España es el sitio neurálgico donde más turistas van, necesitamos limpiar esa imagen.
Con la nueva Plaza España hemos conseguido eso, que esté limpia, tiene buena imagen y encima tenemos policía que controla todo lo que sería indigentes y problemas de robos, que también había bastantes robos. Lo que me comentas de los negocios, posiblemente hemos mimado poco al comercio de proximidad y las franquicias son grandes empresas y tienen un poder adquisitivo mucho más alto.
Deberíamos tener en cuenta que toda una ciudad llena de franquicias pierde todo lo que es su identidad. Cuando viene un turista, entiendo yo que lo que quiere es ir a tiendas típicas del sitio, comer el producto típico del sitio. Yo como turista, cuando me voy a otro sitio, no quiero ver lo mismo que hay en todos los sitios, porque le quita grandiosidad, el valor, el encanto que pueda tener Palma.
Y es algo que no hemos mimado. Y si no continuamos de esta manera y no seguimos defendiendo el comercio de proximidad, nuestra ciudad, que es preciosa y que debemos mimar, desaparecerá convirtiéndose en un centro de atracciones dominado por franquicias.
