La cartera física pierde terreno frente al teléfono móvil. Más de la mitad de los españoles (50,7%) utilizó su smartphone para pagar en establecimientos comerciales durante el último año, una cifra récord que confirma el cambio de hábitos de los consumidores y consolida el avance de la digitalización financiera.
Así se desprende del Barómetro de Particulares 2025 elaborado por Mastercard a partir de 12.000 entrevistas, un estudio que refleja cómo la tecnología se ha convertido en la principal herramienta para gestionar las finanzas cotidianas.
El pago móvil registra una fuerte implantación entre los jóvenes. Ocho de cada diez personas de entre 18 y 34 años (80,3%) recurren ya al teléfono para realizar sus compras, frente al 56,8% de quienes tienen entre 35 y 54 años. Entre los mayores de 55 años, la penetración se reduce al 28,7%, lo que evidencia una brecha generacional todavía significativa.
La tarjeta de débito continúa siendo la opción preferida para vincular los pagos móviles, utilizada por el 49,5% de los usuarios, por delante de la tarjeta de crédito (33,5%) y las tarjetas prepago (23,8%).
El informe también muestra que las tarjetas de pago siguen ganando presencia. El 97,6% de los españoles dispone de alguna, 1,1 puntos más que un año antes, lo que supone el nivel más alto registrado hasta ahora. La media se sitúa en 3,19 tarjetas por persona y las de débito siguen siendo las más utilizadas.
La digitalización de los servicios financieros avanza a gran velocidad. El 92,1% de los usuarios bancarizados ya utiliza canales digitales para gestionar sus cuentas, un porcentaje que entre los jóvenes alcanza prácticamente la totalidad, con un 99,4%.
El comercio electrónico también continúa creciendo. El 79,1% de los españoles compró productos o servicios por internet durante el último año, otro máximo histórico impulsado especialmente por los menores de 35 años, donde el porcentaje alcanza el 93,2%.
El estudio constata además el auge de las entidades digitales. Los neobancos ya tienen presencia entre el 27,2% de la población, aunque entre los jóvenes de 18 a 34 años más de la mitad (53,2%) utiliza este tipo de servicios financieros.
Entre las personas con ingresos superiores a 3.400 euros mensuales, consideradas por el estudio como segmento "affluent", la penetración de los neobancos alcanza el 36%, mientras que el uso de tarjetas de crédito se dispara hasta el 84%, muy por encima de la media nacional.
La sostenibilidad influye en la elección del banco
Más allá de la digitalización, seis de cada diez clientes (61,8%) aseguran tener en cuenta las políticas medioambientales y sociales de las entidades financieras a la hora de contratar un producto. Entre las iniciativas más valoradas destacan las facilidades para financiar vehículos eléctricos, la instalación de paneles solares y el apoyo a proyectos sociales y medioambientales de ámbito local.
Para Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard en España, estos datos muestran que "el crecimiento del pago móvil, de la banca digital y del comercio electrónico refleja un ecosistema de pagos cada vez más maduro, donde la tecnología se ha convertido en un facilitador clave de la vida cotidiana".
