sábado. 03.12.2022

En el último año las entidades bancarias habían relajado mucho su política de préstamos. Era frecuente ver como los bancos otorgaban de nuevo préstamos preconcedidos a sus clientes para incentivar el consumo después de la pandemia e incrementar ganancias ya que los intereses estaban en cotas muy bajas.

Recientemente hemos asistido a una escalada del euríbor y de los principales tipos de interés, que ha venido motivada por la actual situación de incertidumbre económica causada por la Guerra de Ucrania y el incremento de los precios de la energía y de las materias primas en general. Esto ha abocado a los bancos de nuevo a una posición más conservadora y ya no resulta tan fácil acceder a préstamos personales y además las condiciones de estos se han endurecido.

En todo caso los bancos siguen siendo muy escrupulosos a la hora de otorgar esta financiación. Los motivos del rechazo a una petición pueden ser de lo más variados. Para empezar normalmente se pide que se justifique una capacidad económica y unos ingresos que pueden ser insuficientes para los baremos del banco en función de la cantidad solicitada.

Por otro lado unos malos antecedentes en cuanto a créditos o un excesivo endeudamiento actual también pueden motivar un no. Incluso en algunos casos dependiendo del total se exige un aval o garantía. Su no aportación puede derivar en una denegación.

Ante esta situación y si precisamos de financiación urgente hay algunas opciones a las que se puede recurrir más allá de pedir el crédito  tradicional.

Una opción puede ser un adelanto de nómina o un préstamo de la empresa hacia el trabajador. Esto pasará siempre por tener un puesto fijo y por que la empresa crea en nuestea solvencia para devolver el dinero. En el caso de adelantos de nómina hay que tener muy presente el dinero que se dejará de percibir y en cuantas nóminas se repartirá este impacto.

Empeñar alguna joya u objeto de valor también es una opción. Las casas de empeño suelen aplicar intereses bastante consistentes a la hora de recuperar un objeto empeñado. En todo caso hay que ser muy consciente de que se puede perder definitivamente. También es prioritario elegir una empresa del ramo que ofrezca las máximas garantías.

La familia puede ser un recurso en caso de necesidad aunque, cada vez más, los expertos recomiendan realizar un contrato privado en este sentido para evitar problemas en las relaciones personales y tener las cosas muy claras.

Si se tienen tarjetas de crédito también pueden ser una fuente de financiación relativamente rápida y cómoda pero, ojo, siempre se tiene que saber de antemano que los intereses que se aplican por este dinero suelen ser muy superiores a los de la banca.

Y finalmente se encuentra la opción de un préstamo rápido con Moneyman. En varios minutos se puede obtener el dinero solicitado para usarlo donde quieras, evitando trámites largos, peticiones incómodas y esperas innecesarias.

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En cualquiera de los casos citados siempre hay que tener una serie de cuestiones muy claras. Para empezar, hay que ser muy consciente de que se tiene que poder devolver el dinero y no sobreendeudarse hasta el límite. Un impago o acumulación de impagos puede acarrear unos gastos desorbitados. En segundo lugar, y a partir de lo que hemos comentado, hay que leer la letra pequeña de los contratos que se firmen.

 

¿Qué debes hacer cuando los bancos rechazan tu solicitud de préstamo?
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