¿Tiene grandes metas pero no logra entender la razón por la cual no alcanza ese nivel de productividad que aspira en su jornada? Aunque se siente físicamente bien, ¿no completa todas las tareas necesarias, produciendo bajas significativas en su efectividad?
Tal vez, lo que usted no tiene en cuenta es que la productividad no siempre depende exclusivamente del bienestar físico. La mente es un recurso de importancia que debe aprender a manejar, si es que desea alcanzar los objetivos que se ha planteado.
Es por eso que en esta ocasión le traemos estos 7 trucos psicológicos que hackearán su cerebro para ser más productivo en su día a día, transformando su rutina para optimizar los resultados.
1. Tener una hoja de ruta clara
La confusión es la mayor enemiga de la productividad. Ella posibilita que la persona se dedique a realizar tareas que no van en dirección al cumplimiento del o los objetivos que se espera cumplir.
La solución es simple: tener una hoja de ruta clara y esto se logra a través del recurso de la planificación. Un buen plan le ayudará a reconocer de forma inmediata cada una de las actividades que debe realizar en su cotidianidad.
Esa hoja de ruta debe definir qué hacer y cuándo actuar. También debe posibilitar la identificación de los recursos necesarios para cada tarea. Si usted tiene dudas sobre cómo crearlo, puede aprender cómo hacer un plan de trabajo fácilmente con este artículo.
Este conocimiento le ayudará a organizar mejor sus jornadas y le dará la seguridad necesaria para avanzar con éxito. También, conseguirá tener menos estrés porque conocerá en cada momento cuál es el siguiente paso.
2. Tragarse el sapo
Tal vez suene algo ridículo para usted este título o quizás, si lo ha escuchado antes, sabe cuál es su orientación en este tema. Brian Tracy, un grandioso escritor y motivador canadiense, ha dejado un gran legado a través de un magnífico libro que lleva un nombre similar.
En él se expresan, entre otras ideas, la importancia de abordar la tarea más significativa con la mayor capacidad de concentración y cuanto antes. Su objetivo principal no es solo culminarla, sino hacer un trabajo profesional. A continuación parte de su texto:
"La capacidad para concentrarse resueltamente en la tarea más importante, hacerla bien y terminarla es la clave del gran éxito, del logro, el respeto, el estatus y la felicidad en la vida".
La recomendación es que cuando cree su plan de trabajo, intente darle prioridad al trabajo de mayor relevancia, así sea lo más complejo. Una vez que culmine con esto, se sentirá empoderado y podrá abordar el resto de tareas con mayor tranquilidad.
3. Apagar las notificaciones
Los dispositivos móviles han traído muchas ventajas a nuestras vidas, incluso para aspectos de productividad. Sin embargo, son magníficos distractores que pueden llevarse rápidamente su atención haciendo que pierda su flujo creativo.
El trabajo profundo requiere que usted invierta su capacidad de concentración al máximo. Luego de una interrupción, al cerebro le cuesta veinte minutos recuperar el enfoque, aproximadamente. Si permite interrupciones innecesarias, usted está drenando su tiempo.
La recomendación es que apague toda notificación durante este período e informe a sus allegados que estará resolviendo una tarea importante. Si usted se concentra en realizar su trabajo sin interrupciones, notará que produce más en dos horas que en ocho con distracciones. Proteja su tiempo como si fuera su tesoro más preciado.
4. Usar la Regla de los Dos Minutos
Esta regla es simple pero poderosa, porque le lleva a sentir que avanza incluso con pequeños detalles. Si realiza una tarea le lleva menos de 2 minutos, no la posponga, hágala de una vez.
Las microtareas que se acumulan durante el día o la semana, pueden generar un ruido mental que desgaste su tranquilidad. Si antes de trabajar observa su escritorio desordenado, ordénelo. Si debe dar respuesta a un mensaje que es importante para que avance otra tarea, hágalo.
Agendar una cita, archivar un documento, hacer una transferencia bancaria, son otros ejemplos de estas microtareas. Sin embargo, es vital que este tiempo no corresponda con el empleado a desarrollar las actividades complejas e importantes de las que se habló en el punto anterior.
Recuerde que su concentración es un recurso noble que debe proteger con total celo, porque de lo contrario puede perder mucho tiempo al intentar recuperarla, disminuyendo su productividad.
5. Decir NO al multitasking
Algunas personas creen que hacer todo a la vez es alcanzar la máxima productividad y están completamente equivocados. Ser productivo no es simplemente hacer cosas, es llegar al máximo de resultado posibles con eficiencia y calidad.
Para lograrlo, debe abandonar cualquier idea de hacer todo a la vez. La ciencia ha demostrado que el cerebro humano no puede hacer dos tareas complejas en paralelo con éxito, por lo tanto el multitasking es para la productividad un mito peligroso.
Al enfocarse en varias tareas a la vez, usted simplemente alterna su concentración entre una y otra, agotando su energía mental de forma casi inmediata. Además, en el mejor de los casos y con total seguridad, una de las dos tareas disminuirá su calidad.
La recomendación es que practique el "monotasking", es decir, elija solo una tarea a la vez. Dedique su tiempo y concentración para culminar cuanto antes y con la calidad que se espera de su trabajo.
Al finalizar cada tarea sentirá no solo mayor tranquilidad, sino una gran satisfacción porque ha conseguido un producto de calidad que si representa su profesionalidad.
6. Planificar la holgura
Subestimar el tiempo en el que se puede ejecutar una tarea, puede traer consecuencias negativas para la imagen profesional. Incluso, puede desencadenar en problemas serios con clientes, empleadores o el equipo de trabajo, entre otros.
Supongamos que usted es un técnico de aires acondicionados y le han solicitado hacer el mantenimiento de un equipo. Usted ha hecho una inspección previa y ha determinado que está en capacidad de hacerlo en una hora.
A menos que usted crea que puede hacer esa actividad en un menor tiempo, lo ideal es que incorpore holgura, es decir, un lapso que sirva de colchón para cubrir posibles imprevistos. Entonces, si usted es capaz de realizar el mantenimiento en una hora, asigne media hora o una hora más.
Si usted termina antes, será una sorpresa para su cliente y lo verá como una persona profesional y capaz. Si termina en el tiempo justo, también dejará una buena experiencia que no afectará el cumplimiento total del proyecto.
7. Desarrollar un mínimo de autoanálisis y autocompasión
¿Qué pasa si después de aplicar todos estos recursos psicológicos, no logra los resultados que espera? Usted todavía está en la capacidad de hacer uso de otras herramientas como el autoanálisis y la autocompasión.
Reserve un par de minutos al final del día para hacer un repaso de todo lo que hizo y verificar si realmente no logró los resultados o está exagerando en la apreciación, Si no ha exagerado, trate de comprender en qué punto exacto ha fallado y busque opciones para impedir que vuelva a suceder.
No se maltrate, los seres humanos podemos llegar a ser muy duros con nosotros mismos y el exceso de autocrítica puede paralizar su progreso. Haga un ejercicio de amabilidad y reconozca los pequeños progresos del día, que con seguridad los hubo.
Considere que no es una máquina y dése el tiempo de procrastinar de vez en cuando. El tiempo de ocio es crucial para la recuperación mental, porque le ayuda a relajarse para afrontar las siguientes tareas con mayor entusiasmo.
Finalmente, si lo que desea es lograr niveles de máxima productividad, es hora de incorporar estos trucos de forma gradual a su vida. Notará que el estrés se reducirá y sentirá su mente más ligera y enfocada.
Ser productivo no es trabajar de más, es aprender a utilizar su tiempo para lo que realmente corresponde en el momento indicado, incluso el tiempo libre. Empiece a modificar sus rutinas y observará que el éxito profesional y personal llegará a su vida sin dudarlo.
