El alpinista y corredor de montaña Kilian Jornet participará el próximo 26 de marzo en una conferencia organizada por el RCD Mallorca Business Club en el Estadio Son Moix, donde compartirá su visión sobre liderazgo, gestión del riesgo y rendimiento a largo plazo. Las entradas para la conferencia se pueden conseguir en este link por 5 euros que tendrán un destino solidario.
En esta entrevista reflexiona sobre las lecciones que la alta montaña puede aportar al mundo empresarial: la importancia de adaptarse al entorno, tomar decisiones con calma bajo presión y construir proyectos sostenibles basados en la constancia y el trabajo en equipo.
-En el mundo empresarial se habla mucho de resiliencia y toma de decisiones bajo presión. ¿Qué lecciones de la alta montaña crees que son más aplicables a la gestión de una empresa o a un equipo directivo?
-La montaña te enseña, sobre todo, a adaptarte. Muchas veces pensamos que la resiliencia es aguantar a cualquier precio, pero en entornos exigentes lo más importante es saber leer bien la situación y cambiar el plan si hace falta. Las condiciones cambian constantemente y tienes que decidir con calma.
También aprendes que las decisiones bajo presión no aparecen de la nada. Normalmente son el resultado de muchas horas de preparación, de experiencia y de haber construido confianza con el equipo.
-En carreras de ultradistancia o en expediciones alpinas el riesgo es real. ¿Cómo analizas el riesgo antes de tomar decisiones y qué pueden aprender de ese proceso los líderes empresariales?
-Intento analizar siempre tres cosas: el entorno, mi estado y el margen que tenemos. Las condiciones meteorológicas, el terreno o el material son importantes, pero también cómo estás físicamente y mentalmente.
Y algo clave es no obsesionarse con el objetivo. Cuando solo piensas en llegar a la cima o a la meta, es fácil ignorar señales que indican que quizá hoy no es el día. A veces la mejor decisión es parar o dar media vuelta.
-Tu carrera se basa en mantener un rendimiento extraordinario durante muchas horas o incluso días. ¿Cuáles son las claves para sostener el rendimiento a largo plazo, algo que también preocupa a empresarios y emprendedores?
-Para mí el rendimiento a largo plazo se basa en la constancia. No se trata de hacer algo espectacular durante un periodo corto, sino de poder mantener un proceso durante muchos años.
Eso implica cuidar muchos aspectos: el entrenamiento, el descanso, la nutrición, pero también la motivación. Si quieres durar mucho tiempo en algo, necesitas encontrar un equilibrio que te permita seguir disfrutando y aprendiendo.
"El rendimiento a largo plazo se basa en la constancia"
-En un mundo donde todo parece ir cada vez más rápido, ¿cómo se encuentra el equilibrio entre velocidad de ejecución y estrategia, tanto en la montaña como en un proyecto profesional?
En la montaña aprendes rápido que ir deprisa no siempre significa avanzar mejor. Si no lees bien el terreno o eliges mal la línea, puedes gastar mucha energía y acabar perdiendo tiempo. En los proyectos ocurre algo parecido. Está bien ejecutar rápido, pero antes tienes que tener claro hacia dónde quieres ir. Cuando la dirección es clara, entonces sí puedes moverte con más agilidad.
-Las carreras de ultrafondo exigen una fortaleza mental enorme. ¿Qué rutinas o hábitos mentales crees que ayudan a mantener la concentración y la motivación cuando el objetivo está muy lejos?
-Algo que me ayuda mucho es dividir el objetivo en partes pequeñas. Cuando tienes muchas horas por delante, pensar en todo lo que queda puede ser abrumador. En cambio, si te centras en el siguiente tramo o en el siguiente paso, todo se vuelve más manejable.
También intento aceptar que habrá momentos difíciles. El cansancio, las dudas o el dolor forman parte del proceso. Cuando lo aceptas, es más fácil mantener la calma y seguir avanzando.
-El trail running ha evolucionado mucho en tecnología, materiales y preparación. ¿Cómo ha cambiado esto tu forma de competir y qué papel juega la innovación en el rendimiento deportivo?
-La evolución ha sido grande. Hoy entendemos mucho mejor el entrenamiento, la nutrición o la recuperación, y el material también ha mejorado mucho. Todo eso ayuda a optimizar el rendimiento.
Pero creo que la innovación no debería servir solo para correr más rápido. También debería ayudarnos a hacer el deporte de una forma más responsable, con productos más duraderos y con menos impacto en el entorno. De hecho, en NNormal es justo hacia donde estamos intentando ir: desarrollar material que funcione bien en la montaña, pero que también esté pensado para durar más tiempo y tener una relación más respetuosa con el entorno.
-Más allá de competir, también impulsas proyectos vinculados al deporte y la sostenibilidad. ¿Qué te ha enseñado el deporte sobre emprender y construir iniciativas con impacto?
-El deporte me ha enseñado que los proyectos con sentido necesitan tiempo. No hay resultados inmediatos: primero tienes que construir una base, probar cosas, equivocarte y aprender.
También me ha enseñado que nada importante se construye solo. Detrás de cualquier iniciativa siempre hay un equipo y una comunidad que hacen posible que el proyecto tenga impacto.
"El deporte me ha enseñado que los proyectos con sentido necesitan tiempo"
-Has sido muy activo en la defensa del medio ambiente. ¿Crees que las empresas tienen hoy una responsabilidad real en la protección del entorno natural, especialmente en territorios turísticos y de montaña?
-Sí, porque las empresas influyen mucho en cómo producimos y cómo consumimos. Por eso creo que no pueden quedarse solo en el discurso. Especialmente en territorios de montaña o muy vinculados al turismo, es importante que el desarrollo económico vaya acompañado de una verdadera protección del entorno.
-Incluso los mejores atletas se enfrentan a lesiones, abandonos o objetivos que no salen como esperaban. ¿Cómo se gestiona el fracaso y qué papel juega en la mejora personal y profesional?
-El fracaso forma parte del proceso. En el deporte, igual que en cualquier proyecto, hay momentos en los que las cosas no salen como esperabas. Con el tiempo aprendes que esos momentos también son útiles, porque te obligan a parar, reflexionar y ajustar lo que haces. Muchas veces son los momentos que más te ayudan a mejorar.
-Si tuvieras que trasladar una sola lección aprendida en la montaña a empresarios, emprendedores o directivos que buscan mejorar su rendimiento, ¿cuál sería?
-Probablemente la importancia de la constancia. No se trata solo de alcanzar un objetivo puntual, sino de construir algo que puedas sostener en el tiempo. En la montaña, como en muchos proyectos, el progreso real suele venir de pequeños pasos repetidos durante mucho tiempo.
-Mallorca se está posicionando cada vez más como un destino internacional para el deporte al aire libre y el turismo activo. Desde tu experiencia en la montaña y el trail running, ¿qué papel crees que pueden jugar territorios como Mallorca en el futuro del deporte y en la creación de una economía más vinculada a la naturaleza y la sostenibilidad?
-Creo que territorios como Mallorca tienen una gran oportunidad para conectar deporte, naturaleza y economía local. El deporte al aire libre puede ser una forma muy interesante de descubrir y valorar el territorio.
El reto estará en encontrar un equilibrio: promover la actividad y atraer visitantes, pero al mismo tiempo proteger los paisajes y mantener la identidad del lugar. Cuando ese equilibrio existe, el deporte puede generar un impacto muy positivo.
