martes. 29.11.2022

Magaluf, yo no lo haré

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No lo haré. Insisto. No lo voy a hacer. Me niego en redondo a convertir en noticia videos subidos a internet en los que se pueden visionar excesos que podríamos calificar de mil maneras diferentes pero que todos ellos tienen un nexo en común;  el alcohol.

 

Estoy hablando obviamente de Magaluf y más en concreto de Punta Ballena. Ni los residentes, ni los hoteleros, ni los comerciantes, ni la inmensa mayoría de los empresarios del sector del ocio se merecen que los medios caigamos en el error de hacer amarillismo, de elevar a la enésima potencia el exhibicionismo, la falta de pudor, la falta de moralidad... 

 

Hablar de esto supone alimentar a otros medios extranjeros que no tendrán ningún reparo en magnificar estos comportamientos 'salvajes' y en hacer apologia de la Mallorca más descerebrada y pasada de vueltas que tanto nos hemos empeñado en hacer desaparecer.

 

Califiquenme de puritano pero lo mejor que podemos hacer en estos momentos es no dar difusión a este turismo, a estos locales, a estos comportamientos. Ya se encargarán nuestros competidores de hacerlo. No nos flagelemos.

 

Al contrario, lo que deberíamos hacer es censurarlo y reclamar a todo aquel que tenga capacidad de decidir que actue y que lo haga con dureza. No podemos permitirnos el lujo de que se reproduzcan hechos como los de hace un par de temporadas. Que el turismo de borrachera, de vandalismo, de sexo... se vaya a otro sitio. Este debería ser el mensaje unánime de toda la sociedad.

 

Construir una imagen turística positiva de un destino cuesta mucho, muchísimo dinero, tanto privado como público y meses, años de trabajo.

 

Eso lo saben bien en Magaluf donde cadenas como Meliá y otras han invertido una millonada en la zona para cambiar la imagen.

 

Lo sabe bien el Ajuntament de Calviá, el anterior y el actual, que llevan mil horas de trabajo y esfuerzos para que esto no se repita. Lo sabe bien el Govern que tiene que invertir mucho dinero para huir de la imagen del turismo de borrachera y apostar por el de calidad.

 

Curiosamente un par de videos grabados con teléfono móvil y expandidos por las redes hasta el infinito pueden llevar al traste todo este esfuerzo. Basta con buscar en Google y ver que términos acompañan a Magaluf: "borrachos", "mamading"... En fin, me paro.

 

Si todo esto lo sabemos, no seria mejor no dar más cancha al fenómeno a través de redes. ¿O es que nos puede más el morbo de estos excesos que una visión de futuro para 'ca nostra' ?

Magaluf, yo no lo haré
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