Uno de los ejemplos más destacados es Grimalt Caballero 2021, de 4Kilos Vinícola. Elaborado a partir de Callet y Fogoneu de viñas viejas cultivadas en ecológico, representa la filosofía del “menos es más”. Es elegante, fresco y preciso, con un perfil floral y especiado que lo convierte en una de las referencias mediterráneas más admiradas.
En la misma bodega encontramos 4Kilos 2022, un monovarietal de Callet que fue el vino fundador del proyecto. Potente y complejo, combina fruta negra madura con notas balsámicas y tostadas, equilibrando fuerza y suavidad. Es uno de los clásicos modernos de la isla, perfecto para quienes disfrutan de tintos carnosos y con carácter.
También de 4Kilos nace Gallinas & Focas 2020, un vino singular no solo por su sabor, sino también por su historia. Surge de una colaboración con la fundación Amadip Esment, que trabaja con personas con discapacidad intelectual y que además participaron en el diseño de la etiqueta. Está elaborado con Mantonegro y ofrece un perfil frutal y amable, con recuerdos de fresa, cacao y caramelo tostado. Es accesible, equilibrado y muy mallorquín.
Si hablamos de vinos de culto, el Son Negre 2016 de Ànima Negra ocupa un lugar especial. Solo se produce en añadas excepcionales y procede de cepas plantadas en 1947. Su rendimiento es mínimo y el cuidado en la vinificación, extremo. El resultado es un vino intenso, mineral y envolvente, con notas de frutos negros y especias, de gran complejidad y elegancia.
Otra joya es Ca’n Verdura Supernova Mantonegro 2023, que refleja el espíritu joven y fresco de la DO Binissalem. Elaborado íntegramente con Mantonegro, destaca por su energía, su perfil floral y frutal y su equilibrio entre frescura y sabor. Representa la nueva generación de vinos mallorquines: directos, expresivos y muy auténticos.
El recorrido se completa con 12 Volts 2022, también de 4Kilos. Este ensamblaje combina variedades locales con Syrah y Cabernet Sauvignon, logrando un tinto equilibrado, sedoso y versátil. Su carácter accesible y su armonía lo convierten en una de las etiquetas más exitosas de la bodega.
Lo que une a estos seis vinos no es solo la calidad, sino su capacidad para transmitir el alma de Mallorca. Desde los proyectos vanguardistas de 4Kilos y Ca’n Verdura hasta la tradición de Ànima Negra, la isla vive un momento de esplendor en el panorama vitivinícola. El clima mediterráneo, el suelo rojizo y el respeto por lo artesanal se reflejan en cada botella.
Las variedades locales demuestran que no tienen nada que envidiar a las grandes uvas internacionales. Con personalidad única, profundamente ligada al paisaje, ofrecen tintos distintos, llenos de carácter y autenticidad. Probarlos es descubrir otra Mallorca: la que habla a través de sus viñas y se expresa en cada copa.
