domingo. 19.07.2026

Més per Palma ha anunciado este lunes que presentará propuestas ante el Congreso y el pleno del Ayuntamiento de Palma para liberar a los palmesanos de la mitad de los cruceros que saturan las calles de la ciudad.

 

El concejal Miquel Àngel Contreras ha denunciado la situación por la que, cualquier vecino del centro de Palma, "sabe perfectamente que los días de cruceros debe evitar circular por las calles de su propio barrio", ha informado Més en una nota.
 

Ha explicado que, durante el puente de mayo más de 60.000 cruceristas desembarcaron en Palma, una cifra que supone 10 veces más del número máximo que propone Més per Palma y también el triple de la población del centro histórico, y el doble de la de Pere Garau, el barrio más poblado de la ciudad.
 

Contreras ha denunciado que esta situación no es puntual porque en 2025 se espera que lleguen a Palma 551 cruceros y 1,8 millones de pasajeros, según la Autoridad Portuaria de Baleares, esto son 47 barcos y 41.085 cruceristas más que en 2024.
 

Més per Palma pedirá al pleno de Cort que lleguen a la ciudad como máximo dos cruceros y 6.000 pasajeros cada día, de manera que los visitantes anuales por esta vía serían 876.000, menos de la mitad de los permitidos por el PP.
 

El partido ecosoberanista considera que esta limitación garantizaría el equilibrio entre la actividad turística y la calidad de vida de las personas que viven en Palma durante todo el año.
 

Contreras y el diputado de Sumar-MÉS, Vicenç Vidal serán quienes presenten las iniciativas políticas en el pleno de Cort y en el Congreso, respectivamente, reclamando que se establezcan legalmente estos límites, y para proteger de esta manera a Palma del colapso turístico.
 

"En Madrid deben saber cuál es la situación que sufren día tras día los residentes de Palma por la inacción del PP", ha dicho Vidal sobre la proposición no de ley que defenderá porque "Palma no puede seguir siendo un escenario al servicio de un negocio que no revierte en la ciudadanía" y debe haber "límites, convivencia y ciudad".
 

Según Més, por culpa de los cruceros el comercio tradicional desaparece, el espacio público se colapsa y los residentes son expulsados ​​de sus barrios, todo ello por unos beneficios mínimos, ya que los cruceristas gastan sólo 35€ al día, según el Ibestat.
 

"El alcalde Jaime Martínez, no gobierna para la gente, gobierna por las personas que ganan dinero a costa de todos nosotros. Esta saturación no es casual, es su modelo", ha concluido Contreras.

Més per Palma propondrá en el Congreso y en Cort reducir a la mitad los cruceros