El Govern balear ha aprobado este viernes el nuevo Decreto Ley de contención turística, un texto que blinda el crecimiento de plazas en viviendas plurifamiliares y endurece las sanciones contra la oferta ilegal. Sin embargo, el acuerdo entre el Partido Popular y Vox para sacar adelante el decreto ha supuesto importantes renuncias, como dejar fuera la esperada subida de la ecotasa o el impuesto a los coches de alquiler, dos medidas llamativas en el plan inicial de la Conselleria de Turismo para avanzar hacia un modelo más sostenible.
La norma, que pretende marcar un punto de inflexión en la gestión turística de las Illes Balears, prohíbe nuevas plazas turísticas en edificios plurifamiliares, reactiva el intercambio de plazas sin posibilidad de crecimiento y habilita la reconversión de zonas saturadas. Sin embargo, su contenido final ha sido moldeado por las exigencias de Vox, socio parlamentario del PP, lo que ha generado críticas desde algunos sectores que consideran que el Govern ha cedido en cuestiones fiscales decisivas para la sostenibilidad del modelo.
Multas más duras y corresponsabilidad de plataformas
Uno de los puntos más significativos del nuevo marco es la subida de sanciones contra la oferta turística ilegal, que podrán llegar hasta los 500.000 euros en los casos más graves. Además, las plataformas de alquiler estarán obligadas a verificar y mostrar el número de registro de los alojamientos. En caso de incumplimiento, no solo los propietarios, sino también las plataformas, serán responsables.
Como incentivo para liberar vivienda, los propietarios multados podrán acceder a importantes reducciones en la sanción si destinan sus inmuebles a alquiler social o a precios limitados, medida que pretende ampliar el parque residencial disponible para la población residente.
Reconversión y modernización sin crecimiento
El decreto también traza un camino claro para la reconversión de zonas saturadas. Los consells insulares podrán declarar áreas como “zonas de reconversión” si presentan un plan estratégico, con prioridad en la asignación de ayudas y sometidas a estándares de calidad certificados.
Asimismo, se permitirá ampliar la superficie de establecimientos turísticos hasta un 10 %, aunque sin permitir más plazas ni nuevas alturas. Es decir, se busca modernizar lo existente sin seguir inflando la oferta.
Una bolsa sin plazas y un límite insular pendiente
Mientras se define el techo de plazas por isla —que será competencia de los consells insulares—, se ha creado una bolsa transitoria sin plazas. Esta servirá para controlar que no haya un crecimiento descontrolado, incluso si algunos alojamientos se dan de baja.
En definitiva, el decreto aprobado hoy representa una apuesta firme por la contención, la calidad y la sostenibilidad del modelo turístico balear, en un contexto donde la presión social, medioambiental y residencial exige medidas más decididas que nunca.
Entre los aspectos más destacados del decreto sí se mantiene la prohibición total de nuevas plazas en viviendas plurifamiliares y la obligación para las plataformas comercializadoras de verificar el número de registro de cada alojamiento. Las multas por oferta ilegal suben hasta los 500.000 euros en los casos más graves, y los propietarios sancionados podrán reducir la sanción hasta en un 80 % si destinan su vivienda al alquiler social o a precios limitados.
Además, el texto permite que los establecimientos turísticos puedan ampliar su superficie hasta un 10% para modernizarse, siempre sin crecer en número de plazas ni en altura.
Este decreto llega tras semanas de negociación política y presión mediática, en un contexto de creciente malestar social por la saturación turística, especialmente en islas como Mallorca e Ibiza. Aun así, el Govern opta por una vía de consenso con Vox que deja fuera las medidas más ambiciosas en materia fiscal y ambiental.
En palabras del conseller Bauzá, "se trata de un paso decisivo hacia un modelo turístico más contenido y sostenible", pero los críticos alertan de que se ha perdido una oportunidad clave para redistribuir mejor los beneficios del turismo y reducir sus externalidades más nocivas.
