Mallorca se prepara para recibir la Semana Santa con grandes expectativas. El 92 % de los hoteles asociados a la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) abrirá sus puertas a mediados de abril, lo que supone un aumento de 2 puntos porcentuales respecto al año pasado. Además, se prevé una ocupación media del 70 %, similar a la del año pasado, con algunas zonas alcanzando cifras superiores.
La Semana Santa de 2024 llegó a finales de marzo, lo que afectó la apertura de hoteles, pero este año, con las festividades en la segunda quincena de abril, la tendencia es claramente positiva. El porcentaje de apertura es 20 puntos mayor que el año pasado, reflejando la confianza del sector en una temporada fuerte.
Algunas de las zonas más demandadas, como Palma y Cala Major, Playa de Palma, Sóller, Alcúdia, Capdepera y Paguera, superan la media con una ocupación del 80 %. Otras zonas como Playa de Muro, Cala Millor, Palmanova-Magaluf, Illetas, Pollensa y Colònia de Sant Jordi se sitúan en torno al 70 %, consolidando su atractivo turístico.
La vicepresidenta ejecutiva de la FEHM, María José Aguiló, destaca que la coincidencia de la Semana Santa con finales de abril no ha supuesto un freno para la actividad hotelera ni para la fidelización del talento en el sector. "Superamos en dos puntos el nivel de apertura del año pasado y prevemos una ocupación media similar, con algunas zonas especializadas en turismo deportivo, cultural y MICE alcanzando el 80 %", ha explicado.
El dinamismo turístico continuará tras la Semana Santa, con zonas como Alcúdia y Cala Millor manteniendo una ocupación elevada hasta mayo, impulsadas por eventos deportivos de prestigio. Por otro lado, en algunas zonas se espera un ligero descenso en las reservas al no haber vacaciones escolares en mayo.
Los hoteles que han apostado por renovaciones y mejoras en sus instalaciones y servicios están logrando una mejor posición en el mercado y una mayor capacidad para ajustar precios al alza, según destaca la FEHM.
Mallorca da así el pistoletazo de salida a una temporada prometedora, con una oferta hotelera robusta y un sector turístico que sigue consolidándose como referente del Mediterráneo.
