El empresariado hotelero de Mallorca encara el nuevo ciclo turístico con una prioridad clara: garantizar estabilidad para poder planificar e invertir en un entorno cada vez más complejo. Así quedó patente en la Convención de Miembros de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), celebrada este martes, donde el sector hizo balance del último ejercicio y fijó las bases estratégicas para afrontar los retos económicos, laborales y regulatorios con horizonte 2026.
El encuentro sirvió para reforzar la cohesión interna del sector y para analizar el nuevo contexto global en el que operan las empresas hoteleras, marcado por cambios en los mercados emisores, nuevas rutas aéreas, una economía europea en fase de ajuste y una transformación digital que gana peso en la gestión empresarial. Un escenario que exige análisis riguroso, capacidad de anticipación y decisiones alineadas con el largo plazo.
La vicepresidenta ejecutiva de la FEHM, María José Aguiló, abrió la Convención con el balance de actividad bajo el lema “Un año de transformación”. Un ejercicio que la patronal califica de especialmente exigente por la presión normativa, la negociación laboral y el clima de debate social en torno al turismo.
Aguiló destacó la intensificación de la interlocución directa con las empresas, con visitas a zonas y establecimientos para conocer de primera mano la realidad operativa del sector. Subrayó también el refuerzo del flujo informativo hacia los asociados, con el objetivo de traducir un entorno económico y regulatorio complejo en herramientas prácticas para la toma de decisiones empresariales.
Uno de los ejes centrales del año ha sido la negociación del Convenio Colectivo de Hostelería. Tras meses de tensión y con escenarios de riesgo para la actividad y la imagen del destino, la FEHM defendió una posición de responsabilidad empresarial que permitió cerrar un acuerdo orientado a garantizar estabilidad operativa y capacidad de planificación. El convenio protege el poder adquisitivo de los trabajadores, introduce avances en flexibilidad y refuerza la seguridad jurídica, sellando la paz social para más de 180.000 personas trabajadoras y sus empresas.
Desde la patronal se subrayó que el acuerdo no responde a planteamientos maximalistas, sino al interés general del sector y del territorio, en un momento en el que la previsibilidad es clave para sostener la inversión, el empleo y la competitividad del destino.
Productividad, absentismo y capital humano
Otro de los grandes retos abordados fue el avance del Observatorio de la Productividad y el Absentismo, concebido como una herramienta para buscar soluciones que interesen tanto a empresarios como a trabajadores. La FEHM situó este debate en el marco de la necesidad de mejorar la eficiencia y la competitividad del sector sin deteriorar las condiciones laborales.
A ello se suman las iniciativas en materia de salud laboral y formación, con proyectos como Hotecma, Schôolers y el programa europeo Circular4Hospitality, orientados a cualificar el capital humano y adaptar las competencias a las nuevas exigencias del negocio hotelero.
Relaciones institucionales y sostenibilidad
En el ámbito institucional, la FEHM repasó su participación en las mesas del pacto por la sostenibilidad impulsadas por el Govern balear, donde se abordan cuestiones estructurales como el uso del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), la regulación del alquiler vacacional y el desarrollo normativo del sector. La patronal incidió en la necesidad de que estas iniciativas se traduzcan en soluciones efectivas y alineadas con la realidad económica del territorio.
El balance incluyó también la vertiente social del sector, con colaboraciones consolidadas desde hace más de dos décadas con entidades como Sonrisa Médica, la Asociación Española Contra el Cáncer, Operación Kilo o Teatre del Mar, además de iniciativas recientes como “El Turismo que Suma” y “Thanks for visiting Mallorca”, orientadas a reforzar la convivencia y el vínculo con la sociedad local y los visitantes.
Economía europea, rutas aéreas y digitalización
La visión estratégica sobre el contexto económico la aportó Helena Murano, senior advisor de Arcano y consejera del Supervisory Board de TUI AG, quien analizó la evolución de la economía europea y los cambios que están redefiniendo los flujos turísticos, las conexiones aéreas y los mercados emisores.
Murano subrayó que este nuevo ciclo obliga a las empresas hoteleras a afinar aún más su análisis y planificación, incorporando de forma progresiva la digitalización y la inteligencia artificial en la gestión. Estas herramientas, bien integradas, permiten mejorar la eficiencia operativa, anticipar escenarios y tomar decisiones con mayor precisión en un negocio cada vez más sofisticado y competitivo.
Estrategia turística nacional y coordinación institucional
La Convención contó también con la intervención de la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, quien expuso las líneas principales de la nueva Estrategia de Turismo de España y su conexión con la realidad de Baleares. Sánchez defendió una mayor coordinación entre administraciones y una colaboración público-privada efectiva como base para adaptar la acción pública a la evolución del sistema turístico.
La secretaria de Estado destacó el turismo como una marca de garantía internacional y un motor económico que impulsa a otros sectores, reconociendo el papel de la industria turística en la generación de empleo, inversión y reputación exterior.
Un sector firme ante el nuevo ciclo
El presidente de la FEHM, Javier Vich, clausuró la Convención reivindicando el valor del encuentro como espacio de cohesión y reflexión estratégica, y subrayó la firmeza del sector hotelero mallorquín en el debate público.
Vich defendió un posicionamiento claro y coherente frente a los discursos simplistas sobre el turismo, insistiendo en la necesidad de explicar la aportación real del sector y fijar posiciones cuando es necesario. Un compromiso que, según señaló, se suma al esfuerzo inversor, la creación de empleo, la profesionalización y la mejora continua del producto turístico.
Con la vista puesta en 2026, la FEHM se presenta como un sector cohesionado y preparado para afrontar el nuevo ciclo turístico desde la estabilidad, la planificación y la innovación, con una hoja de ruta orientada a consolidar un modelo más eficiente, competitivo y alineado con la realidad económica y social de Mallorca.
