Baleares vuelve a situarse entre los destinos más demandados para vacaciones en barco. Según los datos de reservas de verano 2026 de GlobeSailor, el 99% de sus reservas en España se realizan en Baleares, y dentro de ese volumen más del 70% corresponde a catamaranes con patrón.
La preferencia encaja con el plan más buscado en el archipiélago: recorrer calas, alternar baños y fondeos cómodos y disfrutar de la vida a bordo con estabilidad y más espacio en cubierta, dejando la parte técnica para el patrón profesional que dirije la travesía. Para perfiles más “marineros” —quienes quieren sentir el viento y dar protagonismo a la navegación— el velero se mantiene como alternativa natural.
En otros enclaves del Mediterráneo, la elección también cambia según el carácter del destino. En Italia, la tendencia general favorece el alquiler de catamarán con una eslora media de 12 metros -normalmente con patrón pero sin tripulación- adecuada para viajar en grupo. Al mismo tiempo, se observan preferencias muy localizadas: el alquiler de velero destaca en el archipiélago de la Toscana, mientras que en Sicilia ganan peso los cruceros en goleta que se alquilan por camarotes, una fórmula más social y organizada.
En Grecia, el verano 2026 muestra un reparto casi equivalente entre las reservas de catamaranes y veleros, reflejando dos formas de viajar muy consolidadas: confort y estabilidad frente a una experiencia de navegación más clásica. Croacia, por su parte, se orienta más a veleros y goletas, un formato muy en sintonía con rutas de cala en cala; una tendencia que GlobeSailor observa también en Turquía.
En Albania, un destino emergente para la agencia y donde la flota empieza a crecer ahora, la operativa se concentra en los catamaranes para ester mercado en fase inicial.
Aunque los yates de lujo no son el producto principal, GlobeSailor también gestiona reservas en enclaves concretos donde prima una experiencia premium: Cerdeña, la Costa Amalfitana y Grecia.
Caribe: reservas largas y, en su mayoría, de catamaranes con tripulación
En el Caribe, la demanda se concentra en catamaranes de tamaño medio-grande y veleros de crucero, una elección muy alineada con un plan “vida a bordo + baños + fondeos”, característico de los turistas náuticos que optan por navegar en zona. Según GlobeSailor, el 90% de estas reservas se realiza con tripulación y con una duración media de 10 días.
