Ses Salines refuerza su apuesta por un turismo sostenible, ordenado y de calidad. Con motivo de la participación del municipio en FITUR, su alcalde, Guillem Mas, hace balance de la feria, analiza la situación del sector turístico local y detalla el modelo que defiende el Ayuntamiento para compatibilizar actividad económica y calidad de vida de los residentes.
-Ses Salines ha estado presente un año más en FITUR. ¿Qué balance hace de la participación del municipio en esta feria y qué conclusiones principales extrae de los contactos y reuniones mantenidas en Madrid?
-El balance es muy positivo. FITUR siempre es una oportunidad clave para posicionar Ses Salines y la Colònia de Sant Jordi dentro del mapa turístico nacional e internacional, pero sobre todo para escuchar al sector, intercambiar experiencias y detectar las últimas tendencias.
Durante los días de FITUR hemos hablado con profesionales que confirman que nuestro municipio está cada vez mejor valorado como destino tranquilo, auténtico y de calidad. La principal conclusión es que vamos por el buen camino: apostar por un modelo sostenible y diferenciado nos hace más atractivos y competitivos.
-¿Cómo describiría la situación actual del sector turístico en Ses Salines? ¿Cuáles serían hoy sus principales fortalezas y también sus retos?
El sector se encuentra en una situación estable y consolidada. Ses Salines es hoy un destino muy apreciado, con buena ocupación y un perfil de visitante que valora el entorno, la calma y la calidad de la experiencia.
Nuestras principales fortalezas son claras: el patrimonio natural, las playas, la Colònia de Sant Jordi, la cercanía al Parque Nacional de Cabrera, la identidad local y un tejido comercial y de restauración muy potente. Los retos pasan por reforzar los servicios públicos en temporada alta y seguir avanzando hacia un turismo más ordenado y desestacionalizado, que genere actividad durante más meses del año.
-De cara a la próxima temporada turística, ¿qué previsiones maneja el Ayuntamiento en términos de ocupación, perfil del visitante y comportamiento del mercado?
-Todo apunta a una temporada positiva, en línea con los últimos años. Prevemos buenos niveles de ocupación y un visitante cada vez más orientado a experiencias de calidad, turismo familiar, deportivo y de naturaleza. Más allá de los números, nuestro objetivo es que la temporada sea equilibrada y bien gestionada. Preferimos crecer en calidad y en valor añadido antes que hacerlo solo en volumen.
-En un contexto insular marcado por el debate sobre la contención y la sostenibilidad del turismo, ¿qué modelo turístico defiende Ses Salines y cómo se traduce esa filosofía en políticas concretas?
-Defendemos un modelo claro: turismo sostenible, ordenado y compatible con la vida cotidiana de los vecinos. Eso se traduce en políticas concretas y, principalmente dentro de nuestras competencias, en poner el foco en la mejora de infraestructuras y espacios públicos, el control del entorno, la limpieza, la seguridad, la movilidad, el diálogo permanente con el sector y la apuesta por eventos culturales y deportivos que aporten valor sin masificar. Queremos un turismo que respete el territorio y que deje beneficios reales en el municipio.
-¿Qué atractivos diferenciales del municipio se han querido promocionar especialmente en FITUR?
-Hemos querido mostrar lo que realmente nos hace únicos: nuestras playas y el litoral, las salinas, el paisaje natural, el turismo activo, el cicloturismo, la ornitología, la gastronomía local, la cultura y nuestras tradiciones. Ses Salines ofrece una Mallorca más auténtica, más pausada y más cercana. Esa identidad es nuestro mayor valor diferencial y es lo que cada vez más visitantes buscan.
"Ses Salines ofrece una Mallorca más auténtica, más pausada y más cercana"
-¿Qué papel juegan la desestacionalización y la diversificación de la oferta en la estrategia turística de Ses Salines?
.Son fundamentales. El futuro del turismo pasa por distribuir mejor la actividad durante todo el año. Por eso impulsamos eventos culturales, deportivos y sociales fuera del verano. Eso ayuda a la economía local, da estabilidad al comercio y mejora la convivencia entre todos, especialmente también en nuestro sector de restauración.
-¿Cómo se está trabajando desde el Ayuntamiento para que el turismo tenga un impacto positivo en la vida cotidiana de los residentes, manteniendo el equilibrio entre actividad económica y calidad de vida?
-Nuestro enfoque es muy claro: el turismo debe mejorar la vida de los vecinos, no complicarla. Por eso invertimos en espacios públicos, en servicios, en accesibilidad, en seguridad y en mantener el municipio cuidado durante todo el año, haciendo un esfuerzo especial en los meses de verano, cuando la población flotante es mucho mayor.
Cuando el municipio funciona bien para quien vive aquí, también funciona bien para quien nos visita. Ese es el equilibrio que perseguimos.
